Gracias de corazón, palabra y pensamiento por sus felicitaciones y parabienes para su servidor, con acento en el arribo de la columna número 100 de este “Block de Notas”. El éxito es suyo, no mío. Usted nutre estas letras, siempre.
La retroalimentación es fundamental para un periodista y le digo lo que he publicado anteriormente: el periodismo, en mi caso, no es objetivo, sino subjetivo. Debe ser parcial, sí, a favor de… los jodidos y pobres de economía y corazón. Su voz es mi voz. Sus letras son mis letras. Así sea este matrimonio entre usted y yo.
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Y claro, agradezco a todo el equipo de VANGUARDIA, a mis editores, los cuales trabajan en la sombra, a los impresores, al equipo de Internet, a los directivos. En fin, agradezco a todos quienes hacen posible que estas letras aparezcan en letra redonda.
Pico esta columna a días de la elección de diputados locales. Si el diablo no mete la cola, el balance va a ser 16 a 0 a favor de las huestes comandadas por el gobernador Manolo Jiménez Salinas, sí, el famoso “Cowboy Urbano”. En la cúspide del poder político, no puede ni debe arriesgarse a perder más de dos distritos electorales.
Dudo que la “oposición”, lo que eso signifique hoy, gane dos distritos. En fin, ya la abordaremos puntillosamente.
Muchas ollas en la lumbre: el pasado 27 de abril recibí una llamada en mi desvencijado celular; era el Dr. Alfonso Yáñez Arreola, quien me preguntó así, a secas: “¿Dónde anda ‘máster boy’, en qué parte del mundo anda?”. Si don Gerardo Blanco Guerra me ha bautizado jocosamente como “galán de periferia”, el Dr. Yáñez Arreola me ha bautizado como “máster boy”; en fin, así es el mundo. Le dije que estaba en Monterrey, visitando un museo en Barrio Antiguo.
El notario y director de la Facultad de Jurisprudencia me dijo estaba arribando al Museo de Historia Mexicana. ¿Motivo? Iba a recibir su afiliación e investidura, en una ceremonia de pompa, te deum y boato (a la usanza antigua y colonial, pues), del mismísimo Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, una institución, usted lo sabe, que tiene la friolera de 265 años de vida; nació en 1760… antes incluso del México independiente. Pues bien, el Dr. Yáñez Arreola fue recibido en tan ilustre colegio bajo el palio de candidatura. ¿Sabe usted de la ingente cantidad de abogados los cuales pululan en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, es decir, capítulo noreste? ¿Sabe cuántos son los miembros integrantes de esta institución? 45. Ahora con letra: apenas cuarenta y cinco. Uno de ellos es el Dr. Alfonso Yáñez Arreola.
Lo acompañé a la ceremonia. Un lujo. Naturalmente, para fortuna mía, pude conseguir las dos ponencias de los oradores de esa tarde. Dos piezas rudas de oratoria en contra del poder omnímodo y brutal de Morena en el país. Fuerte y alto habló el presidente nacional del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados, don Albertico Guinto Sierra. Luego tomó el micrófono Guillermo Ávila Sarabia, presidente del Capítulo Noreste. El espacio aprieta; voy a glosar ambos discursos incendiarios en dos próximas columnas.
ESQUINA-BAJAN
Nota 1: El Dr. Jonathan Flores Pérez viste como lo que es y representa. Es director de la Facultad de Economía. Es un joven con toda una vida de éxitos por delante. Tengo relativamente poco de conocerle, pero con su dinamismo, liderazgo e inteligencia me ha convencido de creer en la juventud, esta juventud a la cual critico tanto en mis textos. Ya tengo en mis manos su Segundo Informe de Resultados, vertebrado mediante siete ejes de acción.
Nota 2: En dos próximas entregas le glosaré aquí su magnífica clase magistral, la cual, insisto, debería ser un plan total para la Rectoría de la alicaída Universidad Autónoma de Coahuila, la cual se muestra divorciada de la sociedad y con un nivel educativo, académico y cultural deplorable. No por nada el eslogan de su actual rector cuando fue a la urna: “Más jeans ajustados y menos inteligencia”. Así andamos. ¿Quién de los dos precandidatos a la Rectoría va a llegar: Jonathan Flores Pérez o Alfonso Yáñez?
Nota 3: Como era de esperarse, me cayeron a palos varios lectores por andar criticando y hablando pestes de eso llamado soccer. Insisto, cada quien sus gustos y apetencias. A mí, un deporte tan pedestre, ni me va ni me viene. El Mundialito ya camina. Los juegos son totalmente intrascendentes. Pero vaya, usted lo sabe, el soccer mueve millones de dólares.
Y una muletilla: la FIFA tiene más países agremiados que… la ONU. Ni se diga hoy la UNESCO o la Organización Mundial de la Salud (OMS) que, sin el apoyo de Donald Trump y los Estados Unidos, se vinieron abajo y no tienen ninguna injerencia ni opinión. Así de rápido.
Nota 4: ¿Qué es el soccer en nuestros países bárbaros? Un método de control social para las masas de palurdos e iletrados. Lea usted, en Monterrey, lo dijo en su momento Aldo Fasci, secretario de Seguridad Pública: “El problema, lo que nos preocupa mucho después del clásico, porque ya lo de antes y durante está muy ensayado por todos los policías… (alguien va a perder y) es cuando más sube la violencia familiar”.
LETRAS MINÚSCULAS
Sí, es el drama de ver jugar a Tigres vs. Rayados. Un drama infantil, pusilánime, sin inteligencia… pero que provoca violencia familiar. Fin.

JESÚS CEDILLO
Periodista, escritor y poeta, con más de 40 años en la legua cultural y explorando el mundo.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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