¿Cuántas veces has querido formar parte de una clase de baile y has fallado en el intento? Al acudir, ¿te sentiste incómodo observando cómo el grupo ya parecía una familia y tú eras el extraño? Yo también. ¿Notaste la energía que emanaban? ¿Viste a la persona que parecía demostrar con cada paso que la sincronización no era lo suyo?
El libro “Este es mi lugar”, de Miguel Santos Leyva, nos narra la historia de uno de los instructores de baile más emblemáticos de Coahuila, quien además abre su corazón para compartir las experiencias y oportunidades que ha tenido de enseñar danza en distintas partes del mundo.
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Y es que, para quienes no son fanáticos del ejercicio, seguramente alguna vez intentaron entrar a una clase de baile buscando un poco más de movimiento dentro de la vida sedentaria. Algunos lograron mantenerse con disciplina; otros claudicaron en el intento. Pero, sin duda, observaron la dinámica que un grupo de baile llega a construir y cómo el instructor se convierte en el líder al ritmo de la música y de la experiencia que ha acumulado, tal como lo ha hecho el autor del libro.
Al maestro Santos Leyva lo conocí como compañero en la Universidad Autónoma de Coahuila. Nuestras áreas de trabajo compartían espacio, por lo que era común encontrarnos en los pasillos. Debo decir que siempre fue alguien dispuesto, amable y con una energía que comunicaba incluso antes de hablar; una energía que, sin duda, comparte con sus estudiantes y con quienes lo rodean.
Después coincidimos más de cerca en Radio Universidad de la UA de C, donde desde hace años conduce su programa. Siempre comprometido. Por eso, cuando vi publicado su libro, mi primera reacción fue preguntarme: ¿a qué hora? Porque no hay duda de que lleva la agenda a tope.
Su libro es un texto que demuestra que hay que luchar por lo que se quiere, pero sin dejar de lado los valores ni la pasión. También recuerda que cada integrante de una clase forma parte de un todo que termina trascendiendo más allá de la música y del salón de baile. Capítulo a capítulo, el autor va desnudando su alma, compartiendo aprendizajes y mostrando cómo la vida también se construye desde el movimiento.
“Este es mi lugar” se convierte en un testimonio tanto de Santos Leyva como de muchas personas que han logrado superar momentos complicados a través de la música y el baile. Porque, al final, el movimiento también refleja quiénes somos y quiénes pretendemos llegar a ser.
El autor comparte cómo ha aprendido a disfrutar cada etapa, pero sobre todo cómo ha sabido reinventarse por él y por quienes han formado parte de su historia. Y es precisamente ahí donde aparece uno de los mensajes más valiosos del libro: el compromiso de compartir lo aprendido. Miguel lo hace muy bien. Narra episodios de su vida y los relaciona con la danza, con sus estudiantes y con su propia evolución, mostrando generosidad y esa hambre constante de seguir creciendo.
Algo que también debo destacar es cómo Miguel demuestra que un pasatiempo, un hobby, puede convertirse en una forma de vida, en una profesión y en una puerta hacia nuevas oportunidades. Claro, entendiendo siempre que eso implica responsabilidad y la obligación de buscar ser mejor cada día.
“Este es mi lugar” es un libro con el que más de uno se sentirá identificado. Ya sea por los distintos perfiles que el propio autor describe o porque cualquiera que haya acudido al menos una vez a una clase de aerobics, baile o alguna disciplina similar, conoce perfectamente ese comportamiento casi milenario de apartar un espacio con una botella de agua y una toalla para evitar que alguien más ocupe lo que, silenciosamente, todos entienden como: “Este es mi lugar”.

SERGIO ARÉVALO
SERGIO ARÉVALO es catedrático en comunicación con diplomados en marketing digital y creación literaria por la Universidad Iberoamericana, Director de Radio Universidad UAdeC y autor del libro "Dos cabezas y un corazón".
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx.
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