Aun con los aranceles, este sector empieza a dar visos de mejora; aunque cayeron exportaciones a EU, crecen a Canadá, Alemania y Brasil
A contracorriente de la presión arancelaria de Estados Unidos, la industria automotriz en México muestra señales de recuperación moderada, impulsada por la diversificación de exportaciones, el dinamismo del mercado interno y el buen desempeño de algunas armadoras clave.
De acuerdo con el reporte Análisis Sectorial: Industria Automotriz del Departamento de Análisis Financiero de Monex, en marzo el sector registró avances anuales en sus tres principales indicadores: la producción creció 2.5%, las exportaciones 4.2% y las ventas internas 2.4%. Aunque se trata de un repunte modesto, rompe con la tendencia de debilidad observada en meses previos.
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En el acumulado del primer trimestre de 2026, el comportamiento también fue positivo, aunque desigual. Las ventas internas lideraron con un aumento de 3.7%, seguidas por las exportaciones con 2.5%, mientras que la producción apenas avanzó 0.5%, reflejando un entorno todavía frágil para las cadenas manufactureras.
El principal factor de incertidumbre sigue siendo Estados Unidos, que mantiene una tarifa efectiva promedio de 10.15% para vehículos, autopartes y accesorios mexicanos. Este entorno ha impactado la demanda externa: los envíos hacia ese país —que aún concentra el 75.8% de las exportaciones— cayeron 6.4% anual en marzo.
Sin embargo, el sector ha encontrado un “respiro” en la reconfiguración de sus mercados. Destaca el crecimiento acelerado de las exportaciones hacia Canadá (44.9%), Alemania (84.9%) y Brasil (251.3%), lo que confirma una estrategia de diversificación que comienza a rendir frutos frente a la dependencia histórica del mercado estadounidense.
En este contexto, algunas armadoras han logrado capitalizar mejor el entorno. General Motors se consolidó como líder exportador, concentrando 25.6% de los envíos en marzo y registrando un crecimiento trimestral de 4.7% en exportaciones y 4.3% en producción. Por su parte, Stellantis mostró uno de los desempeños más sólidos del sector, con un incremento de 16.0% en exportaciones y 15.6% en producción durante el primer trimestre.
Ambas compañías, junto con Volkswagen, KIA y Honda, impulsaron más de la mitad de la producción nacional en el periodo, evidenciando que el repunte del sector está altamente concentrado en ciertos jugadores, mientras otros como Nissan, Ford, Toyota y Mazda continúan enfrentando caídas relevantes.
El dinamismo también se explica por cambios en la composición de la producción y el consumo. Segmentos como las pick ups y minivans registraron crecimientos significativos, mientras que los vehículos de lujo, compactos y SUV mostraron debilidad. A la par, el mercado interno alcanzó niveles históricos: en el primer trimestre se vendieron 381.7 mil unidades, el mayor volumen registrado para un periodo similar.
Este fortalecimiento de la demanda doméstica ha sido clave para amortiguar el impacto externo, en un entorno donde además crece la competencia por la entrada de marcas asiáticas y el avance de los vehículos eléctricos.
Pese a estos signos positivos, el reporte de Monex advierte que el sector aún enfrenta retos estructurales, como el cumplimiento de reglas de origen en el marco del T-MEC, la integración regional y la necesidad de adaptarse a nuevas preferencias tecnológicas.