Durante marzo, la inversión fija bruta registró un aumento de 0.4% en el país, aunque persisten dudas por la renegociación comercial
La inversión en México logró romper en marzo una racha negativa que se había prolongado durante los primeros meses de 2026, aunque el panorama para los próximos meses continúa marcado por la incertidumbre derivada de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y por la permanencia de medidas arancelarias que afectan al comercio regional.
De acuerdo con un análisis del Departamento de Análisis Financiero de Monex, la Inversión Fija Bruta (IFB) registró un crecimiento mensual de 0.4% en marzo, luego de haber retrocedido 0.7% en febrero. Se trata del primer avance mensual desde diciembre de 2025.
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El repunte fue impulsado principalmente por el gasto en maquinaria y equipo, que aumentó 3.1% respecto al mes anterior, apoyado tanto por la inversión en bienes de origen nacional como por la adquisición de equipo importado.
En contraste, la construcción continuó mostrando signos de debilidad. La inversión en este sector cayó 2.4% mensual, acumulando tres meses consecutivos de contracciones, afectada principalmente por el desplome de 5.4% en el segmento residencial.
Los datos muestran que la recuperación de marzo fue insuficiente para revertir la tendencia de fondo. En comparación con el mismo mes de 2025, la inversión total disminuyó 3.1%, acumulando ya 19 meses consecutivos de retrocesos anuales.
Dentro del componente de maquinaria y equipo destacó el aumento de 13.1% mensual en la inversión destinada a equipo de transporte importado, así como el avance de 3.7% en maquinaria y otros bienes de origen nacional.
Por el lado de la construcción, el deterioro fue más evidente en la vivienda. La inversión residencial no sólo cayó frente a febrero, sino que además se ubicó 8.4% por debajo del nivel observado en marzo del año pasado. El segmento no residencial mostró un ligero crecimiento de 0.4% mensual y sumó su segundo avance anual consecutivo.
Sin embargo, para los analistas de Monex, el principal desafío para la inversión mexicana no está en los datos de marzo, sino en el entorno de incertidumbre que enfrentan las empresas.
A menos de un mes del inicio formal de la revisión del T-MEC, persisten dudas sobre el rumbo de la relación comercial entre México y Estados Unidos. Las discusiones recientes han mostrado una postura más estricta de Washington respecto al fortalecimiento de las reglas de origen en la industria automotriz, uno de los sectores más importantes para la integración productiva de Norteamérica.
Este escenario podría retrasar decisiones de inversión y producción durante los próximos meses, especialmente en industrias altamente dependientes de las cadenas regionales de suministro.
Monex también destacó que, aunque la Inversión Extranjera Directa registró un máximo histórico para un primer trimestre, el resultado continúa sustentado principalmente por la reinversión de utilidades de empresas ya instaladas en el país. En contraste, los recursos destinados a nuevos proyectos productivos permanecen en niveles relativamente bajos.
Esta situación refleja que las compañías que ya operan en México mantienen su confianza para continuar sus actividades, pero todavía existe cautela entre inversionistas que evalúan iniciar nuevas operaciones o ampliar significativamente su capacidad productiva.
Ante este contexto, el análisis prevé que la inversión mantendrá un comportamiento moderado en el corto plazo mientras las empresas esperan mayor claridad sobre el futuro del acuerdo comercial de Norteamérica. No obstante, considera que una vez concluida la revisión del T-MEC y con un panorama más definido para el comercio regional, podrían generarse condiciones para una recuperación gradual de la inversión durante la segunda mitad de 2026.