No obstante, la entidad se mantiene en el Top 3 de aquellas con mayor proporción entre sus pasivos y sus ingresos
Aunque Coahuila continúa entre las entidades con mayor nivel de endeudamiento del país, la presión que representa su deuda sobre las finanzas estatales ha disminuido de manera sostenida en los últimos cinco años, al reducirse más de 22 puntos porcentuales la relación entre sus pasivos y sus ingresos totales.
Datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) muestran que, al cierre del primer trimestre de 2022, la deuda estatal equivalía al 68.3 por ciento de los ingresos totales, el segundo porcentaje más alto del país, sólo por debajo de Nuevo León (77.5%) y por encima de Quintana Roo (66.5%), que estaba en tercera posición.
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Para el primer trimestre de 2026, ese indicador descendió a 46.1 por ciento, una reducción de 22.2 puntos porcentuales, aunque el estado se mantiene como la tercera entidad con mayor carga relativa de deuda, únicamente detrás de Nuevo León (71.4%) y Chihuahua (49.3%).
La disminución refleja una menor presión financiera sobre los ingresos estatales, resultado de una combinación entre el crecimiento de la recaudación y participaciones federales, así como de una política de contención del endeudamiento.
De acuerdo con el reporte más reciente del CEFP, Coahuila registra una deuda de 36 mil 141.8 millones de pesos, frente a ingresos totales por 78 mil 370 millones, lo que arroja la proporción de 46.1 por ciento.
Pese a la mejora observada, el estado permanece muy por encima del promedio nacional y continúa formando parte del grupo de entidades donde la deuda representa una proporción significativa de sus ingresos disponibles.
El liderazgo nacional en este indicador sigue correspondiendo a Nuevo León, cuya deuda equivale al 71.4 por ciento de sus ingresos; le siguen Chihuahua, con 49.3 por ciento, y Coahuila, con 46.1 por ciento. En contraste, entidades como Querétaro (2.0%), Hidalgo (3.2%), Puebla (3.5%) y Tlaxcala, que no registra deuda, presentan los menores niveles de apalancamiento.
La reducción del indicador representa un avance respecto al escenario de hace cinco años, cuando prácticamente siete de cada diez pesos que ingresaban al gobierno estatal equivalían al saldo de su deuda.
Sin embargo, los datos del CEFP muestran que Coahuila aún enfrenta el reto de seguir disminuyendo esa carga financiera para dejar de figurar entre los estados con mayor dependencia del financiamiento.
El comportamiento también evidencia que, aunque el saldo de la deuda permanece elevado, el crecimiento de los ingresos públicos ha permitido reducir gradualmente el peso relativo de los compromisos financieros, mejorando los márgenes de maniobra para las finanzas estatales sin que ello implique que el problema haya quedado resuelto.