Se calcula que la capital regia reciba alrededor de 1,600 millones de dólares de lo que se gaste durante la Copa del Mundo
La sede de Monterrey captaría alrededor de una cuarta parte de la derrama económica que dejará la Copa Mundial de Futbol 2026 en México, impulsada principalmente por el turismo de alto gasto proveniente de Estados Unidos y el dinamismo del sector servicios, de acuerdo con estimaciones regionales sobre el impacto económico del torneo.
En un reporte del departamento de Análisis Financiero de Monex se prevé que la capital de Nuevo León concentre cerca de mil 600 millones de dólares en derrama económica, equivalente a aproximadamente 27 por ciento del total nacional estimado para las tres ciudades sede mexicanas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
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La proyección posiciona a Monterrey como la segunda ciudad con mayor beneficio económico derivado del Mundial, sólo por debajo de la Ciudad de México, que absorbería cerca de 47 por ciento de los flujos económicos relacionados con el evento, mientras Guadalajara captaría alrededor de 22 por ciento.
El estudio atribuye el peso económico de Monterrey a su perfil industrial, su cercanía con Estados Unidos y la capacidad de atraer visitantes con mayor poder adquisitivo. A diferencia de otros destinos turísticos tradicionales, en la ciudad regia predominan los viajeros corporativos y de negocios, lo que eleva el gasto promedio por visitante.
El principal impacto se observaría en el sector hotelero, además de restaurantes, bares y comercios de alto valor agregado. El Estadio BBVA, con capacidad superior a 50 mil espectadores, será uno de los recintos clave del torneo en México.
La distribución regional de la derrama económica fue calculada mediante un índice ponderado que tomó en cuenta el número de partidos, la capacidad de los estadios, el Producto Interno Bruto estatal y el tráfico aeroportuario.
En este último indicador, Monterrey aparece como uno de los principales centros de conectividad aérea del país, con un flujo cercano a 15 millones de pasajeros anuales. En conjunto, los aeropuertos de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey movilizan más de 78 millones de pasajeros al año.
Según el análisis, la capital de Nuevo León representa cerca de 20 por ciento del tráfico aeroportuario conjunto de las ciudades sede, factor que fortalece su potencial para recibir visitantes internacionales durante la justa mundialista.
El documento señala que el impacto económico del Mundial será temporal y concentrado geográficamente, principalmente durante el segundo y tercer trimestre de 2026. Aunque el evento ofrecerá un impulso al consumo y al sector servicios, el efecto sobre el crecimiento nacional sería moderado y no modificaría de forma estructural la trayectoria de la economía mexicana.
A nivel nacional, el Mundial podría contribuir con menos de medio punto porcentual adicional al Producto Interno Bruto anual, en un contexto de desaceleración económica e incertidumbre global.
El análisis advierte además que las ciudades sede enfrentarán retos importantes en movilidad, seguridad y servicios urbanos, debido al aumento en la demanda turística y la concentración de actividades vinculadas al torneo.
Pese a ello, Monterrey aparece como uno de los principales beneficiarios económicos del evento deportivo, apoyado en su infraestructura, conectividad internacional y cercanía con el mercado estadounidense.