La capital del estado presenta ya los efectos de un crecimiento vertiginoso y sin la planeación adecuada, donde los intereses económicos priman sobre el de la mayoría.
Édgar London escribe sobre el asunto en la nueva edición del bisemanario Espacio 4, así como de organizaciones ciudadanas incipientes cuyas demandas deben ser atendidas antes de que la situación se agrave y vuelva inmanejable.
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«Saltillo -dice el periodista- se expande a un ritmo acelerado. Nuevos fraccionamientos aparecen en la periferia; zonas tradicionalmente habitacionales comienzan a densificarse; los desarrollos verticales avanzan sobre distintos sectores y cada vez son más frecuentes los cambios de uso de suelo para proyectos comerciales o inmobiliarios. Sin embargo, junto con ese crecimiento también ha comenzado a afianzarse el convencimiento de que la ciudad se desarrolla sin una planeación urbana clara, homogénea y suficientemente consensuada con la ciudadanía.
«La preocupación ya no se limita a conflictos aislados entre vecinos y constructoras. En distintos puntos de la ciudad han comenzado a surgir organizaciones civiles y colectivos vecinales que cuestionan la manera en que se autorizan obras, se modifican planes urbanos o se permiten nuevos desarrollos en áreas habitacionales y ambientales. El tema ha escalado desde inconformidades locales hasta una discusión más amplia sobre el modelo de crecimiento urbano que sigue Saltillo.
«En semanas recientes, la Organización de Vecinas y Vecinos de Saltillo formalizó la creación de un Consejo Vecinal de Participación en la Administración y Gestión, integrado como un espacio ciudadano para vigilar y debatir decisiones relacionadas con el uso de suelo, el crecimiento inmobiliario y la planeación de la ciudad. La iniciativa surge, según explican sus integrantes, ante la percepción de que muchas decisiones urbanas se toman sin suficiente transparencia y con escasa participación de quienes habitan las zonas afectadas.
«El organismo reúne preocupaciones que van desde la pérdida de áreas verdes y la presión sobre los recursos hídricos, hasta la instalación de negocios considerados de riesgo dentro de colonias residenciales, el aumento de contaminación auditiva y los procesos de gentrificación en distintos sectores de la capital. Aunque cada problemática tiene características particulares, los integrantes del colectivo sostienen que todas comparten la falta de organización y consistencia en el desarrollo urbano. Aseguran que Saltillo enfrenta consecuencias derivadas de cambios de uso de suelo autorizados, a su juicio, de manera discrecional o sin suficiente consulta ciudadana. También cuestionan que el crecimiento urbano continúe avanzando en una ciudad ubicada en una región semidesértica, donde la disponibilidad de agua y la capacidad de infraestructura representan desafíos cada vez más visibles.
«Uno de los principales señalamientos gira en torno al Plan Director de Desarrollo Urbano.
De acuerdo con los colectivos vecinales, distintos proyectos aprobados en los últimos años parecen apartarse de los criterios originalmente establecidos en materia de sustentabilidad, densificación y equilibrio urbano. Desde su perspectiva, el problema no radica únicamente en la existencia de nuevos desarrollos, sino en la percepción de que las reglas pueden modificarse dependiendo del proyecto o de intereses particulares.
«La discusión ha comenzado a extenderse hacia distintos sectores sociales y académicos. Especialistas en urbanismo han advertido desde hace años sobre los riesgos asociados al crecimiento acelerado de ciudades del norte del país, particularmente en contextos donde la expansión territorial avanza más rápido que la infraestructura hidráulica, vial y ambiental. En Saltillo, esos debates adquieren especial relevancia debido al crecimiento industrial y poblacional que ha experimentado la ciudad durante las últimas décadas».

Gerardo Hernández
GERARDO HERNÁNDEZ es periodista desde hace más de 40 años en Coahuila. Director General de Espacio 4.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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