La entidad destina 0.52 centavos en inversión física por cada peso que gasta en deuda pública
En un entorno de restricciones fiscales y presiones crecientes sobre las finanzas públicas, Coahuila muestra señales de recuperación en su capacidad de inversión frente al pago de deuda, de acuerdo con el más reciente análisis del semáforo estatal de deuda pública elaborado por México, ¿cómo vamos?
El indicador —que mide cuántos pesos destina un estado a inversión pública por cada peso que paga de deuda— refleja que Coahuila alcanzó en 2024 una proporción de 0.52, lo que representa una mejora respecto a 2023, cuando se ubicó en 0.31.
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Aunque el estado aún se mantiene en nivel “amarillo” —es decir, invierte entre 0.5 y 1 peso por cada peso destinado a deuda—, el repunte marca un cambio en la tendencia negativa observada en años recientes.
RECUPERACIÓN TRAS AÑOS DE PRESIÓN
La evolución del indicador muestra un comportamiento volátil en la última década. Coahuila llegó a niveles superiores a 1 en 2012 y 2013, lo que implicaba que destinaba más recursos a inversión que al pago de su deuda.
Sin embargo, a partir de 2014 se registró una caída abrupta, alcanzando su punto más bajo en 2015 con apenas 0.25 pesos invertidos por cada peso de deuda.
Posteriormente, el estado logró una recuperación parcial entre 2016 y 2018, cuando el indicador subió de 0.51 a 0.77. No obstante, a partir de 2019 comenzó nuevamente una tendencia a la baja, tocando fondo en 2023.
El repunte en 2024 rompe esta inercia y sugiere un ajuste en la asignación del gasto público estatal.
NUEVO LEÓN: REZAGO, PERO CON REPUNTE RECIENTE
En contraste, Nuevo León presenta un rezago más pronunciado en este indicador. A lo largo del periodo 2012–2024, el estado se mantuvo en semáforo rojo —es decir, con menos de 0.5 pesos de inversión por cada peso de deuda—, llegando incluso a un mínimo de 0.00 en 2016.
Si bien en años recientes se observa una ligera mejora, pasando de 0.14 en 2023 a 0.34 en 2024, el nivel aún se encuentra lejos del umbral de 0.5 que permitiría avanzar a semáforo amarillo.
Esta trayectoria evidencia que, a diferencia de Coahuila, Nuevo León ha tenido menor margen para destinar recursos a inversión pública frente a sus compromisos financieros.
MENOR MARGEN FISCAL, MAYOR RETO
El análisis de México, ¿cómo vamos? advierte que este indicador cobra especial relevancia en un contexto nacional de menor crecimiento económico, presiones inflacionarias y posible reducción en las transferencias federales.
De acuerdo con el estudio, los estados enfrentan una restricción estructural: deben cumplir con el pago de su deuda mientras financian gasto corriente e inversión pública.
En este escenario, la proporción entre inversión y deuda se convierte en un termómetro clave para evaluar prioridades presupuestales.
El reporte enfatiza que la inversión pública no es un gasto cualquiera, ya que financia proyectos con retorno económico y social, como infraestructura carretera, hospitales, transporte y educación.
Por ello, cuando el pago de la deuda absorbe una mayor proporción del presupuesto, el margen para invertir —y, por ende, para detonar crecimiento— se reduce.
En el caso de Coahuila, si bien la mejora en 2024 es relevante, el estado aún está lejos de los niveles óptimos (semáforo verde), donde se invierte más de un peso por cada peso de deuda.