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Fue diferente

No sé si estoy equivocada, pero este Mundial se sintió sustancialmente diferente a todos los anteriores. Ha sido el más global y probablemente el más politizado.

Lo más interesante no fue el buen fútbol, que lo hubo, sino todo lo que se movió a su alrededor.

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Por ejemplo, bastó con que Satanyahu dijera que apoyaba a la Selección Argentina para que casi todo el movimiento pro-Filistine se volcara contra la albiceleste, excepto quienes no pensamos que eso fuera culpa de los jugadores argentinos o del pueblo argentino.

Pero esto va más allá de la gente que forma parte del movimiento. España como país y Lamine Yamal en lo individual, se volvieron más populares y queridos globalmente por su apoyo a Filistine.

Este año, el Papa visitó España, un país al que considera un amigo ante las amenazas fachistas contra su persona.

Le ha salido barato a España conquistar el imaginario y el corazón colectivos, sólo por hacer lo que cualquiera en el poder, con un gramo de decencia, debería hacer: condenar un ge-no-ci-di-o y no prestarse a ser parte de guerras ilegales.

Que esto no nos haga olvidar que el gobierno español podría y debería hacer muchísimo más que eso.

En esa lectura, que apoyar a España era una forma indirecta de apoyar a Filistine (por supuesto me refiero a los que nunca antes habían hinchado por La Roja), el movimiento sale ganando.

Quiere decir que millones de personas que nunca se han pronunciado por miedo a ser afectadas en lo individual, por lo menos entienden que el ente si-o-nis-ta es profundamente maligno y despreciable.

Quienes sí se han arriesgado poniendo el cuerpo por Filistine, están ganando la batalla global por las mentes y los corazones, de eso no me queda duda. Pero eso no es suficiente, pues cada día en que el ge-no-ci-di-o se perpetúa, muestra nuestro fracaso como humanidad.

Para acabar con este, es preciso erradicar el fachismo. Así de monumental es la tarea que nos corresponde, porque si nos derrotan contundentemente, lo que le sigue es el totalitarismo puro.

Y si eso pasa, viviremos con la consciencia de haber sido la última generación que conoció la libertad y la dejó morir.

UN POCO NAZIS

Creo que la gente salió nazi de la pandemia, porque la clase trabajadora experimentó pérdidas de seres queridos, de salud, económicas y demás, sin que nadie la ayudara en lo más oscuro de la noche.

Por el contrario, la expectativa era volver a una falsa normalidad para seguir produciendo para las corporaciones de los millonarios.

La gente no identifica al enemigo de clase, por el contrario, deja que ese enemigo le lave la cabeza y le haga creer que la culpa de todo es de los migrantes.

Lo que no termino de entender es cómo se supone que el Mundial iba a hacer a la gente más unida y lo que pasó es que la hizo más facha. La población cada vez más corrida a la derecha, no sé a dónde vamos a llegar con esto.

Comentarios
Adela Cedillo

Doctora en Historia de América Latina por la Universidad de Wisconsin-Madison Es licenciada en Historia y maestra en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha publicado artículos en revistas indexadas y de divulgación y capítulos en obras colectivas sobre la guerra sucia mexicana, las organizaciones armadas revolucionarias, los derechos humanos y la guerra contra las drogas. Tw @Eliseirena

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autora, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

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