En , de:

‘Millonario’ y la Filarmónica del Desierto

Cuando mi primo Juan José Flores Durán y yo éramos niños, su padre compró la enciclopedia “El Nuevo Tesoro de la Juventud”, un compendio de historia, poesía y ciencia, algo que todo niño debería tener en casa.

Pero los 10 mil pesos de 1979, pagados en rigurosos abonos, se empolvaban mientras preferíamos leer lo popular: el “Libro Vaquero”. Cada vez que mi tío Juan nos sorprendía, nos reclamaba gritando: ¡Ahí están los de 10 mil!

LEE MÁS DEL AUTOR MARCOS DURÁN FLORES

Desmedida, por decir lo menos, ha sido la reacción de algunas personas al intento de colaboración entre la Orquesta Filarmónica del Desierto y “Millonario” (cuyo nombre real es César Renato Suárez Morales), rapero nacido en Monterrey, Nuevo León, y ampliamente conocido en la escena del hip-hop nacional por su estilo de rap callejero mezclado con matices de música electrónica y rock.

Hubo quien se indignó con el encuentro entre nuestra Filarmónica y el rapero. En plan purista, adujeron que se faltaba al código de ética musical, lo que desató un montón de críticas: unos, con un punto de vista informado, señalaron que no fue prudente hacerlo, y a otros simplemente no les gustó la idea de la adaptación, lo cual es válido, porque no todo tiene que gustar.

Algunos más lo calificaron de herejía, bajo el argumento de que las orquestas filarmónicas no pueden tomarse esas libertades, pues deben estar destinadas sólo a la ópera. ¡Ahí están los de 10 mil!, decía mi tío Juan.

En el caso de “Millonario” y la Filarmónica del Desierto surgieron esos a los que hace referencia el gran Juan Villoro cuando dice que “hay gente que vive preofendida. Su máximo anhelo es que los decepciones. Así que es fácil satisfacerlos”. A ellos ni cómo ayudarles.

Pero antes de intentar responder algunas críticas, les aviso que no pretendo ser objetivo: soy padre de una joven cantante de ópera y, en casa, algo hemos visto de esto durante los últimos casi 20 años.

Primero: La colaboración de la Filarmónica del Desierto con “Millonario”, músico a quien en Spotify escuchan más de 7 millones de personas cada mes y cuyos videos rebasan los 100 millones de reproducciones en Youtube, me llena de rabia, pues hubiera querido ser yo ese personaje, “Millonario”, de dinero y éxitos musicales.

Segundo: Conozco el trabajo de Natanael Espinoza, he acudido a muchas de las presentaciones de la Filarmónica y no recuerdo haber visto en sus conciertos a sus ahora feroces críticos. Ni antes ni ahora leí una sola línea que hiciera mención de su trabajo artístico, y aunque esto no es un requisito para la crítica, sí permite informarse un poco acerca de su trayectoria. Sospecho que muchos aprovecharon la coyuntura para satisfacer odios y reyertas personales con Natanael.

Tercero: Dicen que la música de “Millonario” es una baratija inaceptable, carente de contenido y argumentos, que hace apología de la violencia y la misoginia. Pues sí, tienen razón, sí hay misoginia en su obra… como también la hay en “Rigoletto”, donde Gilda se sacrifica para salvar la vida del duque infiel; o en “Turandot”, con Liù suicidándose por amor; o en “La Forza del Destino”, donde Leonora es apuñalada a muerte por su propio hermano por amar lo socialmente no aceptado.

Mozart, la gloria de la música, era misógino y racista: En “La Flauta mágica”, Pamina despierta los deseos insanos de Monostatos, hombre de color, malvado, violento e incapaz de controlar sus sentimientos sexuales.

¿La música de “Millonario” es mala? Sí, como lo son “La Oca del Cairo” de Mozart y tantas óperas banales y hasta estúpidas, pero como ahora son consideradas “música clásica”, entonces tienen que ser buenas.

¿Debió “Millonario” colaborar con la Filarmónica del Desierto? Su director decidió que sí, y yo hubiera hecho lo mismo, porque se hubieran beneficiado millones de personas que iban a conocer que Coahuila tiene una filarmónica. Creo que el resultado iba a dejar contentos a muchos y que no había ni hay un plan perverso para dominar las mentes de los coahuilenses con la idea de colaborar con lo popular, algo muy distinto al populismo. No hubo pretensión más allá de entretener.

¿Consiguió la Filarmónica que muchos voltearan a ver su trabajo? Eso espero, porque lo que hacen es notable. ¿Voy a convencer a los que no les gustó de que tampoco fue para tanto y que más se perdió en la guerra? No, por eso el millonario es el rapero regio y no nosotros.

Comentarios
MARCOS DURÁN FLORES

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

MÁS EDITORIALES, ARTÍCULOS Y REFLEXIONES EN ASÍ DICE