Las marcas que aprenden de sus propios datos evolucionan más rápido que su competencia. No se limitan a comunicar ni a seguir tendencias pasajeras, sino que construyen experiencias con sentido.
Hace poco platicaba con uno de mis clientes que es agente de seguros y me decía: “Una chica con mucha experiencia entró a la promotoría y está desesperada porque invierte en redes sociales, pero este mes no ha vendido nada y no sabe por qué”.
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Y es que en un entorno donde la atención es el recurso más escaso, construir una marca (ya sea empresa o marca personal) memorable ya no depende solo de creatividad: depende de estrategia, datos y tecnología. Hoy los consumidores reciben cientos de impactos al día, pero solo recuerdan a las marcas que logran algo más profundo que visibilidad: relevancia.
Una marca memorable no vive únicamente en su logotipo o su paleta de colores. Vive en la experiencia que genera, en la coherencia de su narrativa y en la capacidad de conectar emocionalmente con las personas. El storytelling sigue siendo el puente entre marca y audiencia, pero ahora se potencia con información que permite contar la historia correcta, a la persona correcta, en el momento correcto.
Aquí es donde la tecnología deja de ser soporte y se convierte en ventaja competitiva.
El uso de big data permite entender patrones de comportamiento, anticipar necesidades y detectar microtendencias que antes pasaban desapercibidas. Con estos datos, las marcas pueden diseñar experiencias personalizadas que hacen sentir al usuario visto y comprendido. Esa sensación — y no sólo el anuncio— es lo que el consumidor recuerda.
La inteligencia artificial amplifica esta capacidad. Chatbots, asistentes virtuales y motores de recomendación ya no son solo herramientas de eficiencia operativa; son puntos de contacto emocionales cuando están bien diseñados. Una respuesta inmediata, contextual y útil refuerza la percepción de cercanía y construye confianza, uno de los principales factores de recordación de marca.
La consistencia también se redefine en clave tecnológica. Hoy no se trata solo de mantener el mismo tono visual o verbal, sino de asegurar una experiencia uniforme en todos los puntos de contacto digitales: redes sociales, sitio web, e-commerce, aplicaciones y servicio al cliente. La automatización permite esa coherencia a escala, algo impensable hace algunos años.

Además, las tecnologías inmersivas como realidad aumentada (AR) y realidad virtual (VR) están abriendo una nueva dimensión en la construcción de marca. Cuando un consumidor interactúa con un producto de forma virtual o vive una experiencia digital envolvente, la marca deja de ser un mensaje y se convierte en vivencia. Y las vivencias son más memorables que cualquier eslogan.
Pero nada de esto funciona sin medición. La analítica en tiempo real permite evaluar qué mensajes conectan, qué experiencias generan mayor interacción y qué momentos del recorrido del cliente influyen más en la decisión. Las marcas que aprenden de sus propios datos evolucionan más rápido que su competencia.
En esta nueva lógica, la recordación de marca es el resultado de una ecuación clara:
Identidad + coherencia + diferenciación + tecnología aplicada estratégicamente.
Las marcas que entienden esto no se limitan a comunicar ni a seguir tendencias pasajeras —como un baile viral que mañana nadie recuerda—, sino que construyen experiencias con sentido. Pienso, por ejemplo, que mi cliente, el agente de seguros que mencioné al inicio, no vende solo porque tiene buena presencia en redes sociales, sino porque acompaña a sus clientes paso a paso cuando realmente lo necesitan: en un siniestro, en una duda, en un momento de incertidumbre. Él no coloca la póliza y desaparece; se queda, guía y resuelve. Eso es lo que la gente no olvida.
Porque en la economía de la atención, no permanece quien hace más ruido, sino quien logra ocupar un lugar real —y emocional— en la vida de las personas.
Todos los comentarios son bienvenidos a veronica@vaes.com.mx
Nos leemos, la próxima vez. Hasta entonces.

Verónica Valencia
VERÓNICA VALENCIA GÓMEZ es periodista especializada en Tecnologías de la Información, cuenta con una maestría en marketing digital. Es consultora de comunicación y mercadotecnia en Vaes Comunicación. Ha trabajado en periódicos como Grupo Reforma, Milenio y El Mañana de Reynosa.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autora, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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