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Expresión cruda

La representación nacional en el fútbol es una expresión cruda de la política de la identidad. Las mujeres futbolistas no encarnan a la nación.

Los jugadores olímpicos no despiertan pasiones colectivas (salvo contadas excepciones). Los profesionistas de un país reclutados para trabajar en el extranjero rara vez son considerados representantes de la sociedad.

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¿Por qué hay un consenso más o menos generalizado en que los futbolistas hombres sí representan al país, a la sociedad y casi casi hasta a sus gobiernos? ¿Por qué la gente se siente representada por jugadores millonarios integrados a las élites, más que a sus pueblos? ¿Tipos cuyo único talento es patear un balón en una cancha y que ganan más que casi todos los habitantes de sus países?

Escucho una y otra vez comentarios como que la selección de Argentina representa el racismo, el sionismo o el eje del mal Milei-Trump-Satanyahu, como si los jugadores fueran responsables de los usos políticos del deporte.

Veo comentarios sobre Mbappé como si fuera un Toussaint Louverture. Se habla de selecciones del sur global como si fueran guerreros del anticolonialismo. Detrás de esas fantasías colectivas, lo que emana es un fuerte deseo de las masas de identificarse con algo y construir una identidad colectiva a partir de ello.

El fútbol es un terreno fácil, lúdico, que promete la unión y la fraternidad universales, pero en los hechos se ha convertido en la plataforma de la xenofobia y el tribalismo más tóxicos.

El fascismo triunfa cuando se construyen identidades en blanco y negro, cuando se convoca a odiar al otro, del que no se sabe nada, cuando logra construir un sujeto colectivo odiante, dispuesto a todo por acabar con el enemigo.

DUDA

Hay algo que nunca me he atrevido a preguntar a nadie porque quiero ahorrarme comentarios misóginos.

Sin embargo, es una duda que me ha perseguido por mucho tiempo. Quisiera preguntarle a los hombres que tienen hijos, ejercen una paternidad responsable y mantienen una buena relación con la madre, ¿qué hacen cuando sus hijos no tienen parecido físico con el linaje paterno?

¿Hay algo a nivel intuitivo, emocional o biológico que les permita identificar a sus hijos como propios, sin necesidad de un test de paternidad? ¿O la ausencia de parecido físico es insignificante?

Comentarios
Adela Cedillo

Doctora en Historia de América Latina por la Universidad de Wisconsin-Madison Es licenciada en Historia y maestra en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha publicado artículos en revistas indexadas y de divulgación y capítulos en obras colectivas sobre la guerra sucia mexicana, las organizaciones armadas revolucionarias, los derechos humanos y la guerra contra las drogas. Tw @Eliseirena

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autora, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

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