En , de:

¡Ya era hora!

Acuchillaron a Tigres, dijeron algunos simpatizantes de la escuadra que se enfrentó al Toluca la noche del sábado al Universitario, mientras en el estadio de La Pastora algunas leyendas y muchos veteranos colados que nada tenían qué hacer ahí, se echaban una cascarita rabona de 7vs7.

Cuando ya expiraba el partido de los felinos, vino una jugada donde Bruneta empujó al defensor, luego clareó por alto a Hugo González.

LEE MÁS DEL AUTOR REYNALDO MÁRQUEZ

¿Fue falta? Sí… igual que otras 20 que se dan en las áreas y en las bandas y los silbantes dejan pasar.

En las áreas, su juicio es que «no es determinante para hacer perder el equilibrio al jugador». Ya sabemos que los reglamentos son diferentes depende de quién se trate y el color de la camiseta… o el tamaño del billete.

Por cierto ¿A quién crees que le perdonaron la roja contra San Luis y no será castigado?

Para mala suerte de Tigres les aventaron al peor de los jueces. Un tipo que como persona puede ser un encanto, pero como colegiado me parece uno de los más pusilánimes. Esto podría no ser totalmente cierto, pero es mi impresión.

Toluca pegó hasta hartarse y al que echaron fue a Sánchez Purata.

Los rojos están técnicamente preparados para ensuciar el juego, para empujar, pegar, patear, pisar, fingir. Y este árbitro es tan ingenuo –en mi rancho les dicen más feo– que no puede detectar ese tipo de juego, por ejemplo de la niña Ruiz, que pega en serio y se queja y llora por todo.

Tigres no pudo con un rival que, como Pumas que le echó el caballo encima y no los dejó jugar. Pumas se echó atrás siempre, se defendió con dos líneas de cinco una dentro y otra al borde del área y aguantó candela hasta el silbatazo final.

Y otra ventaja es que los del Pedregal sí traen arquero. Toluca le mordió los talones a cada tigre como hienas rabiosas y los incomodaron siempre, con la ayuda del silbante que los dejó hacer. Y al final, la cosecha fue un triste punto de seis en casa.

Los Rayados fueron a Mazatlán y le pusieron una zapatiza a un equipo entregado sin alma, sin ganas, sin sangre, sin corazón, sin fútbol.

No sé si como el femenil, saquen más billete apostando en contra de su equipo, como ocurrió ya cuando suspendieron a una jugadora por arreglar partidos contra Tigres y Chivas Femenil… pero acá sucedió algo parecido.

Jair Díaz, un tronco que echaron de Tigres por malo, allá está jugando inexplicablemente, tendiendo a Merolla en la banca. El argentino también es un tronco, y pega con descaro y sin piedad como Ruiz Esparza, pero algo raro sucedió en ese juego.

Díaz participó «fallando» en cuatro de los cinco goles de Rayados. Y uno lo metió él, desviando premeditadamente el balón al arco. Si hubiera querido desviarlo, le pega fuerte, no lo peina.

¡Apostó Jair en favor de Rayados?

Difícil saberlo. Tendrían que agarrarlo con las manos en la masa, como al Turco, con las cámaras del casino captando a sus emisarios. Hoy se hacen en línea las apuestas y tendrían que investigar, si quisieran, pero nadie quiere.

Rayados no tuvo la culpa. Aprovechó la noche para ver a Íker marcar su segundo gol, despedir a Berte con gol y triunfo y ver el oportuno –¡ya era hora!– despertar de Anthony que se vio muy suelto aprovechando todas las facilidades del rival, tirando asistencias, como la que le dio de 3D2 a Arteaga para el penal, y dos más, para Fimbres y Berte. Una noche espléndida para el galo.

Y ahora que llegue el otro francés que se cree uruguayo del Atlético, se sentirá mejor.

Ojalá les salga el negocio de la venta de Berte, aunque solo se llevan la mitad del botín de 15 kilos y el otro es de los Colchoneros.

O sea que van a salir tablas y, en una de ésas, hasta poniendo, por el otro que traerán y que viene siendo tocayo de Martial… ¿o no?

Comentarios
Reynaldo Márquez

Periodista desde hace más de 35 años en el norte de México. Ha colaborado en El Norte, ABC y otros medios.

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

MÁS EDITORIALES, ARTÍCULOS Y REFLEXIONES EN ASÍ DICE