El municipio de Viesca está constituido por las siguientes regiones: la de los Tanques, que incluye a Tanque Agüilereño y el Genty; ambos reciben agua del río Aguanaval.
Las poblaciones de esta zona son: La Mancha (una pequeña estación de ferrocarril, que va de la Ciudad de México a Ciudad Juárez), el Tanque Aguilereño, Darias, San José del Aguaje y La Punta de Santo Domingo (colindan con el municipio de San Juan de Guadalupe, Durango); la otra región es la que corresponde a las comunidades de la Ventana y Flor de Mayo (que colinda con Picardías y Nazareno, Durango), ambas del municipio de Lerdo.
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Otra es la región de La Herradura, que recibe ese nombre porque las comunidades están a los lados de una carretera en forma de herradura; entre ellas están: Nuevo Reynosa, Buenavista, Tierra y Libertad, La Fe, San Manuel, Zaragoza y Gilita.
En la región de Laguna Seca están: Mieleras, Alto del Palomillo, Boquilla de las Perlas y Tejaban de la Rosita. Y alrededor de la cabecera municipal están: Gabino Vázquez, Emiliano Zapata, Saucillo, Venustiano Carranza, Villa de Bilbao y el Bajío de Ahuichila, entre otras. En total, el municipio cuenta con 102 localidades.
Para comunicarse con la región de los Tanques, durante el sexenio del gobernador Montemayor se construyó la carretera del ejido Flor de Jimulco, que conecta el municipio de Torreón con el ejido La Punta de Santo Domingo, a lo largo de sesenta kilómetros.
Para ir de Viesca a la Punta de Santo Domingo hay que pasar por Matamoros, Torreón, Nazareno y cruzar todo el Cañón de Jimulco del municipio de Torreón. La mayoría de estas comunidades vive de la agricultura, la ganadería y del aprovechamiento de las especies no maderables del semidesierto: candelilla, lechuguilla, orégano, etcétera.
En la región de Laguna Seca hay varias pequeñas propiedades particulares que se han transformado para cultivar por invernadero, con el fin de aumentar la productividad y hacer más eficiente el uso del agua.
Algunas de esas comunidades se abastecen de agua potable por pequeños manantiales que les provee la Sierra de Jimulco. En el ojo de agua del ejido Alto del Palomillo, en sus cercanías, existe todavía flora representativa que hace miles de años pobló esta sierra.
En los ejidos cercanos a la carretera de La Herradura se cultivan melón y sandía. En esa temporada es muy común observar las camionetas con remolques de los ejidatarios rumbo a los puntos de compra de melón y sandía, para su posterior distribución a las diferentes regiones de la República. El ejido La Ventana ocupa el segundo lugar en población en el municipio de Viesca.
En el ejido Villa de Bilbao se encuentran las Dunas de Bilbao, una extensión de 16 hectáreas de dunas de arena muy fina que se ha ido transformando en un lugar turístico.
Es una maravillosa experiencia la que brindan estos cerros de arena, tanto de día como de noche, al amanecer y al atardecer. Es un Área Natural Protegida, declarada así por decisión de los propios ejidatarios.
Se cree que estas dunas se formaron porque esa zona fue parte del Mar de Tetis, pero otras personas consideran que se moldearon porque desde hace miles de años en esa área “chocaban” las aguas de la Laguna de Mayrán, donde desembocaba el río Nazas, y la Laguna de Viesca, donde descargaba el río Aguanaval.
Por ejemplo, en el norte del municipio de Francisco I. Madero, rumbo a Químicas del Rey, están las Dunas de Acatita, que también se plantea se formaron porque emergió el Mar de Tetis hace miles de años, pero el río Nazas desembocó por muchos años en esa región.
Las condiciones naturales de Viesca, así como las que ocasionó el colapso provocado por las presas del río Aguanaval, la falta de comunicaciones carreteras y el levantamiento de las vías del ferrocarril, exigen encontrar otras vías de desarrollo para este municipio de la Comarca Lagunera.
Una alternativa parece ser la vía turística, aprovechando la denominación de Viesca como Pueblo Mágico, las Dunas de Bilbao, la ex Hacienda de Hornos y el Jardín Etnobiológico del Desierto de la Universidad Autónoma de Coahuila, así como sus tradiciones religiosas, entre ellas la Procesión del Silencio.
Viesca, sin duda, requiere de diferentes apoyos para redefinir su desarrollo, pues sus esfuerzos en la ganadería, agricultura, actividades artísticas, gastronómicas y culturales, así como sus paisajes y materia prima, lo posicionan como un municipio con un amplio potencial para seguir creciendo.

SALVADOR HERNÁNDEZ VÉLEZ
SALVADOR HERNÁNDEZ VÉLEZ es ambientalista, académico, escritor y senderista. Ex Rector de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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