En , de:

Universos paralelos

En el macrocosmos de Morena existe un micro que lo imita. El primero es el de la presidenta Claudia Sheinbaum y el segundo el del gobernador Manolo Jiménez. La Mandataria tiene mayoría calificada en el Congreso, situación que no ocurría desde 1982, con Miguel de la Madrid. Morena encabeza 24 estados, y junto con el PT y el Partido Verde controla 27 legislaturas locales.

En Coahuila el PRI domina el Congreso y la mayoría de las alcaldías, entre ellas las de Saltillo y Torreón, donde se concentra la mitad de la población del estado. El Tribunal Superior de Justicia también gira en la órbita del Gobernador, al igual que los organismos autónomos.

LEE MÁS DEL AUTOR GERARDO HERNÁNDEZ GONZÁLEZ

Los partidos de oposición han hecho poco, o nada, para levantarse de las derrotas abrumadoras infligidas por Morena en 2018 y 2024.

La 4T, iniciada por Andrés Manuel López Obrados y consolidada por la presidenta Sheinbaum, ha puesto límites a los grupos de interés que antes incidían en las decisiones del Gobierno federal, cuando no las imponían.

Perdieron influencia, derecho de picaporte y privilegios fiscales. «La gran mayoría de los empresarios, pequeños, medianos, grandes, han entendido que estamos en un nuevo momento en el país y que es importante seguir contribuyendo y contribuir bien |…], lo que establece la ley, ni más ni menos», dijo recientemente la Presidenta.

    En ese marco, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) requirió a Ricardo Salinas
    Pliego (Grupo Salinas) el pago de 51,000 millones de pesos -ordenado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)- por adeudos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) de los ejercicios comprendidos entre 2008 y 2013.

    Salinas se acogió al Código Fiscal de la Federación y obtuvo una reducción del 37 %, lo cual redujo la deuda a 32,132 mdp. El primer pago fue por 10,400 mdp, y el resto se cubrirá en los próximos 18 meses.

    El caso se había eternizado en la SCJN hasta que los ministros propuestos por los expresidentes Vicente Fox, Felipe Calderón y Peña Nieto fueron sustituidos en la elección judicial del año pasado. El Tribunal Constitucional fue influido durante mucho tiempo por los poderes fácticos.

    La presidenta Sheinbaum mantiene separado el poder político del económico. López Obrador declaró en su toma de posesión que ese sería uno de los «distintivos» de la 4T para que el Gobierno dejara de fungir como «un comité al servicio de una minoría rapaz».

    Bajo ese criterio, Alonso Ancira Elizondo, cuyo cacicazgo económico y político en el estado duró décadas, perdió el control de Altos Hornos de México (AHMSA). La privatización de la paraestatal, en el Gobierno de Salinas de Gortari, fue «sinónimo de corrupción», denunció AMLO.

    La deuda de AHMSA con el Gobierno del Estado por concepto de Impuesto Sobre Nóminas (ISN) permanece oculta, pero asciende a varios miles de millones de pesos. La Administración necesita recursos para afrontar compromisos esenciales, pues la megadeuda limita su capacidad financiera y le impide emprender proyectos sociales y de infraestructura.

    Entre el macrocosmos nacional y el microcosmos de Coahuila existen diferencias abismales. Claudia Sheinbaum profundiza los cambios de un movimiento reformista avalado en las urnas. Manolo Jiménez, cuyo Gobierno «no es de izquierda ni de derecha, sino de centro», dice en sus discursos, carga con las siglas de un partido decadente y el lastre de la deuda. Sheinbaum y el obradorismo van de la mano.

    El moreirismo ya no existe. Jiménez es un Gobernador de transición y depende de él -sólo de él- cómo trascendera.

    Comentarios
    Gerardo Hernández

    GERARDO HERNÁNDEZ es periodista desde hace más de 40 años en Coahuila. Director General de Espacio 4.

    Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

    MÁS EDITORIALES, ARTÍCULOS Y REFLEXIONES EN ASÍ DICE