Trump pone la mira en Groenlandia

México se desmarca en crisis venezolana y se convierte en el principal proveedor de petróleo de Cuba

El clima geopolítico en América continúa tensionándose con virulencia: Mientras el expresidente Donald Trump ha reiterado su ambición de colocar a Groenlandia en el centro de su estrategia hemisférica, y al mismo tiempo anuncia que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, el Gobierno de México ha definido una postura propia que combina rechazo a la intervención militar en Venezuela con una creciente independencia energética frente a Caracas y Washington.

En 2025, México superó a Venezuela como el principal proveedor de petróleo de Cuba, enviando un promedio de más de 12,000 barriles diarios de crudo, lo que representa cerca del 44 por ciento de las importaciones energéticas de la isla caribeña y marca una alteración significativa en las dinámicas energéticas regionales.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ¿Puede Trump invadir a México o Colombia? Esto dicen los mercados

“El cambio en el suministro de petróleo de Cuba constituye un escenario geopolítico importante”, señaló un análisis del Financial Times destacado en medios mexicanos, que advirtió que esta posición le puede “arriesgar la ira” del gobierno estadounidense de Trump, que sigue presionando por objetivos estratégicos en la región tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Ante estas tensiones, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara: México rechaza la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y se opone a que la fuerza sea utilizada como herramienta de política exterior, afirmando que “la acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI”.

La jefa del Ejecutivo mexicano reiteró que la política exterior del país se basa en la no intervención y el respeto a la soberanía de los pueblos, principios que han guiado la postura mexicana incluso mientras se mantiene cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad contra el crimen organizado y otros temas de interés bilateral.

La decisión de México de fortalecer su papel como proveedor energético de Cuba ocurre en un contexto en que el crudo venezolano ha disminuido con fuerza, tanto por sanciones internacionales como por la propia caída en la producción de PDVSA, y se interpreta como un movimiento hacia una mayor autonomía energética y diplomática frente a enfrentamientos abiertos entre Washington y Caracas.

Comentarios