Monterrey, NL.- Representantes del sector transportista de distintas entidades del país denunciaron presuntos actos de extorsión por parte de agentes de tránsito en municipios metropolitanos de Nuevo León, particularmente en San Pedro Garza García, así como en Ciénega de Flores y García.
De acuerdo con empresarios y delegados de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), los abusos consisten en la exigencia de pagos indebidos bajo la amenaza de remitir las unidades a corralones mediante grúas, aun en casos donde las faltas no ameritan esa sanción. Señalaron que estas prácticas se apoyan en reglamentos de tránsito que, aseguran, contravienen la Ley de Movilidad y Seguridad Vial.
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Durante una rueda de prensa realizada en un hotel del área metropolitana, los transportistas también acusaron irregularidades en operativos de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, así como cobros considerados excesivos por concepto de grúas y corralón, que pueden alcanzar hasta medio millón de pesos, en especial por parte de empresas concesionarias del servicio.
Indicaron que tras movilizaciones realizadas el año pasado, algunos municipios establecieron mesas de trabajo y mecanismos para frenar detenciones arbitrarias; sin embargo, advirtieron que en otros puntos persisten los abusos.
Ante la falta de respuestas satisfactorias, no descartaron nuevas manifestaciones con camiones provenientes de diversas regiones del país en los municipios donde aseguran que continúan las extorsiones.
Los denunciantes añadieron que mientras las unidades permanecen retenidas, algunas son objeto de vandalismo, lo que incrementa las pérdidas económicas. Incluso, afirmaron que varias empresas han optado por evitar operar en Nuevo León debido al acoso y los costos que enfrentan.
En el encuentro participaron representantes del gremio transportista de estados como Coahuila, Tamaulipas, Zacatecas, Chiapas, Yucatán, Chihuahua, Guanajuato, Puebla, Tlaxcala, San Luis Potosí, Michoacán, Jalisco, Durango y Aguascalientes, quienes respaldaron la exigencia de poner fin a estas prácticas.