La entidad reporta cerca de 50 casos en promedio por semana, el segundo mayor pico en los últimos cinco años
Los casos de depresión en Coahuila mostraron un repunte en 2026, en contraste con la tendencia a la baja observada en Nuevo León, de acuerdo con datos del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud con corte a la Semana 10 de cada año.
En Coahuila, los registros pasaron de 456 casos en 2025 a 489 en 2026, lo que representa un incremento de 7.2 por ciento en el último año. Aunque la cifra se mantiene por debajo del pico alcanzado en 2023 (618 casos), el repunte rompe con la tendencia descendente observada entre 2023 y 2025.
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El comportamiento en la entidad refleja una trayectoria irregular en los últimos años: tras más que duplicarse entre 2022 y 2023 (de 330 a 618 casos), los diagnósticos disminuyeron en 2024 y 2025, para volver a crecer en 2026.
En contraste, Nuevo León muestra una reducción reciente. Luego de registrar 994 casos en 2025, la cifra bajó a 855 en 2026, lo que equivale a una caída de 14 por ciento. A pesar de ello, el nivel actual aún se mantiene por encima de los registros de 2022 (703 casos), evidenciando una problemática persistente aunque con señales de contención en el corto plazo.
A nivel nacional, la tendencia es mixta. México pasó de 24,874 casos en 2025 a 25,908 en 2026, un aumento de 4.2 por ciento. Sin embargo, el comportamiento en el periodo muestra fluctuaciones: un crecimiento sostenido entre 2022 y 2024, seguido de una caída en 2025 y un nuevo repunte en 2026.
Los datos sugieren una divergencia regional en la evolución de los trastornos depresivos. Mientras entidades como Nuevo León presentan una reducción reciente, Coahuila enfrenta un rebote en los casos, en un contexto donde los factores asociados —como estrés económico, secuelas postpandemia y acceso a servicios de salud mental— continúan influyendo en la incidencia.
Especialistas han señalado que los registros oficiales pueden subestimar la magnitud real del problema, debido a barreras en el diagnóstico y estigmas sociales que limitan la búsqueda de atención.
En este escenario, el repunte en Coahuila plantea retos para las autoridades en materia de prevención, detección oportuna y fortalecimiento de la atención en salud mental, particularmente en un entorno donde la demanda de servicios sigue siendo alta a nivel nacional.