Luego de la operación en Venezuela, los mercados de predicciones llegaron a considerar hasta 87% posible una incursión americana en territorio mexicano
Tras la acción militar para detener al presidente venezolano Nicolás Maduro, la retórica beligerante de Donald Trump hacia América Latina volvió a encender las alarmas, pero ahora con un termómetro inusual: las apuestas.
En plataformas de predicción como Polymarket, usuarios de todo el mundo están comprando y vendiendo “acciones” sobre la posibilidad de que Estados Unidos invada a países como México, Colombia o Cuba en 2026, asignando probabilidades en tiempo real a escenarios que, aunque extremos, reflejan el clima de incertidumbre política.
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Polymarket opera como un mercado de predicciones basado en criptomonedas y tecnología blockchain. En él, los participantes no apuestan contra una casa, sino entre sí, y los precios —que van de 0 a 1 dólar— representan la probabilidad colectiva de que un evento ocurra. Un precio de 0.10, por ejemplo, implica que el mercado estima un 10 por ciento de probabilidad.
En el caso de México, la volatilidad ha sido evidente. El 5 de enero por la tarde, luego de la primera audiencia por el caso contra Nicolás Maduro, el mercado llegó a marcar una probabilidad de 87 por ciento a la pregunta “¿Puede Estados Unidos invadir a México en 2026?”.
Sin embargo, en cuestión de horas el optimismo bélico se desinfló: esa misma noche cayó a 52 por ciento y, ya el 6 de enero, las estimaciones se desplomaron a entre 5 y 6 por ciento, donde se han mantenido. El brusco ajuste sugiere que el pico respondió más a ruido político y declaraciones coyunturales que a una expectativa real de intervención militar.
Para Colombia, las apuestas han sido más estables, aunque no inexistentes. Las probabilidades han oscilado entre 7 y 14 por ciento desde el 5 de enero, con un repunte a 11 por ciento el día 6. En Cuba, el mercado ha asignado riesgos similares, generalmente entre 9 y 17 por ciento, sin cambios abruptos.
El trasfondo de estas apuestas está directamente ligado al discurso de Trump. El presidente estadounidense afirmó el pasado sábado, luego de dar a conocer la captura de Maduro, que “habrá que hacer algo” contra el narcotráfico en México, al insistir en que los cárteles gobiernan el país.
En una entrevista con Fox News, tras la operación en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro, Trump sostuvo que los grupos criminales mandan en México y no la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como “una buena mujer”, pero “con miedo a los cárteles”.
Aunque no habló explícitamente de una invasión, el tono de sus declaraciones reavivó viejos temores sobre acciones unilaterales de Washington en territorio mexicano, particularmente bajo el argumento del combate al narcotráfico.
En el caso de Colombia, Trump fue aún más directo en su descalificación política. Desde el Air Force One, calificó al país como “muy enfermo” y acusó a su presidente Gustavo Petro de gobernar para producir cocaína y venderla a Estados Unidos. Sus palabras se dieron en un contexto regional tenso, marcado por la incursión en Venezuela y por su narrativa de “recuperar” a países que, según él, están dañados por el socialismo.
Pese a la dureza del discurso, las apuestas en Polymarket sugieren que los propios jugadores —que arriesgan dinero real— consideran poco probable una invasión a México o Colombia. Los niveles actuales, de un solo dígito o ligeramente superiores, contrastan con la estridencia política y apuntan a que el mercado distingue entre retórica electoral, presión diplomática y una acción militar abierta, que implicaría costos legales, políticos y geopolíticos mayúsculos para Estados Unidos.
En ese sentido, las apuestas no predicen el futuro, pero sí revelan una percepción colectiva: por ahora, la amenaza parece más un instrumento de discurso que un plan en marcha.
No obstante, tanto Claudia Sheinbaum como Gustavo Petro, mandatarios de México y Colombia, respectivamente, han considerado como inviable que se dé una incursión norteamericana a sus territorios, aludiendo al respeto a la soberanía de ambas naciones.