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Presionarán aranceles de China al comercio con México

La relación comercial entre ambos países se tensa en medio de la imposición de cargas fiscales

Las tensiones comerciales entre México y China escalan y amenazan con impactar el flujo de mercancías, la inversión y los costos de producción, en un entorno internacional cada vez más complejo.

De acuerdo con el reporte semanal de comercio internacional del Departamento de Análisis Financiero de Monex, el gobierno chino advirtió sobre posibles represalias comerciales tras las medidas arancelarias implementadas por México, lo que eleva los riesgos para la relación bilateral.

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Durante la semana del 23 al 29 de marzo, el Ministerio de Comercio de China concluyó investigaciones sobre los aranceles mexicanos y determinó que estos constituyen barreras al comercio y la inversión. Como resultado, el gigante asiático abrió la puerta a imponer medidas similares contra exportaciones mexicanas.

El sondeo entre empresas afectadas revela la magnitud del impacto: el 81.1 por ciento considera que los aranceles limitarán el acceso de productos chinos al mercado mexicano, mientras que el 29.2 por ciento anticipa una caída significativa en sus ventas, estimada en 9.4 mil millones de dólares, principalmente en los sectores mecánico y eléctrico.

Estas tensiones tienen como antecedente los aranceles establecidos por México desde 2024 y reforzados a finales de 2025, los cuales abarcan más de mil 400 fracciones arancelarias en sectores como textiles, calzado, acero y aluminio. La estrategia busca proteger a 19 industrias estratégicas nacionales y fortalecer la balanza comercial.

Sin embargo, el peso de China en el comercio mexicano es significativo. En 2025, el país asiático concentró el 21.4 por ciento de las importaciones no petroleras, posicionándose como uno de los principales socios comerciales, solo detrás de Estados Unidos.

Analistas advierten que una eventual represalia arancelaria podría afectar tanto a las exportaciones mexicanas hacia China como al suministro de insumos intermedios provenientes de Asia, elevando costos para industrias manufactureras clave, particularmente aquellas integradas a las cadenas de valor regionales.

El escenario se complica ante otros frentes comerciales. La reciente aprobación de acuerdos entre Estados Unidos y la Unión Europea fija límites arancelarios de 15 por ciento para bienes europeos y elimina gravámenes industriales para exportaciones estadounidenses, lo que podría modificar la competencia global.

Además, el inicio de conversaciones técnicas del T-MEC sin la participación de Canadá introduce incertidumbre en la coordinación regional y en el futuro de la negociación trilateral.

En conjunto, el endurecimiento de la política comercial entre México y China apunta a un entorno de mayor fricción global, donde el país enfrenta el reto de proteger su industria sin deteriorar sus vínculos con uno de sus principales socios comerciales.

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