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Preguntas preelectorales 2026


Antier quedó sellada la alianza PRI-UDC para contender el próximo 7 de junio con el objetivo de ganar las 16 diputaciones locales del Congreso del Estado de Coahuila.

  1. ¿Dónde quedó el PAN? Aprisionado en la visión miope y chilanga de Jorge Romero, presidente del PAN nacional, quien al grito de “No nacimos para ver con quién nos aliamos” decidió romper cualquier posible alianza con el PRI.
    Las preguntas son: ¿Qué sucederá con las dos posiciones cedidas por el PRI al PAN en el gabinete del gobernador Manolo Jiménez? Sugiero, evitar crueldad innecesaria en este caso: Óscar Pimentel, secretario de Gobierno, por caridad cristiana, mande un propio a la capilla del Santo Cristo para que le haga saber a las secretarias de Cultura y de las Mujeres, Esther Quintana y Lucila Valdés, respectivamente, que no hay necesidad de continuar con la cadena de rosarios (de misterios luminosos) o de emprender su peregrinación de las siete iglesias de rodillas, porque su suerte ya está decidida. Las dos serán despedidas después de las elecciones. Pero, les será entregado, como recuerdo, un cuadro de su presidente Jorge Romero rociado con agua bendita de Lourdes (no de Francia, sino de la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes ubicada por el rumbo de la Central de Autobuses de Saltillo).

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¿Qué sucederá con la carrera del diputado local Gerardo “El Quillo” Aguado, embrión de un PAN inteligente, profesional y con visión de futuro? ¿Quedará truncada su carrera por el capricho mal informado y centralista de su dirigente nacional que sueña con sumar a Ricardo Salinas y Eduardo Verástegui a su partido para buscar la presidencia de la República en 2030?

Guillermo Anaya, zorro del semidesierto y valemadrista de pura cepa, lima sus uñas (obvio, con una lima marca Hermes) para preparar su candidatura a la alcaldía de Torreón en 2027. Mientras Marcelo Torres continúa sin encontrar la cuadratura al círculo de su otrora momento ascendente en su carrera política.

Los tres saben que el PAN podría no alcanzar en estas elecciones el 3 por ciento de votación para mantener su registro como partido político en Coahuila. De suceder eso, sus alternativas son cuatro: recluirse en un monasterio Tibetano de las montañas de Lhasa; integrarse a un grupo de rock fusión (como el de Enrique Bunbury); hacerse maestro mezcalero en la comunidad rural de Santiago Matatlán o San Pedro Taviche de Oaxaca o, para no hacerse bolas existenciales, dar el salto del tigre al PRI.

  1. ¿Cuál de los calefactos priistas a la gubernatura rendirá las mejores cuentas electorales en este año? En este caso, el gobernador Manolo Jiménez los observará con severo pragmatismo para conocer los alcances de su rentabilidad electoral a futuro. Lo hará sin sentimentalismo alguno, con visión ingenieril; porque bien sabe lo que está en juego: blindar Coahuila del arribo de Morena para no truncar su propio futuro político como figura nacional.
    Por ello, estarán en su mira, con lupa amplificada: Luz Elena Morales, Javier Díaz, Federico Fernández, Gabriel Elizondo y María Bárbara Cepeda.
  2. ¿Con cuáles candidatos priistas a las diputaciones -incluidas las plurinominalesresucitarán algunos actores políticos ajenos con excepción de uno- al círculo cercano del gobernador?
  3. Ayer, Morena y PT amarraron ante el IEC su alianza para competir por el Congreso local. En estas elecciones, Morena entiende que el trabajo del PRI estatal es casi insuperable. Por ello, las diputaciones plurinominales que alcancen serán suficientes.

Sin embargo, sus prioridades estratégicas son otras: primera, fortalecer -en estas eleccionessu capacidad logística, organizativa y de movilización para ganar las alcaldías de Saltillo, Torreón, Monclova y Piedras Negras en 2027.

Segunda: tener a Cecilia Guadiana en Saltillo, Luis Fernando Salazar o Ricardo Mejía en Torreón y Jacobo Rodríguez en Piedras Negras, para construir la plataforma que les permitiría arribar a la gubernatura en 2029.

¿Tendrían cualquiera de los cinco calefactos priistas la capacidad intelectual y política para enfrentar a estos contrincantes?

Por ejemplo, ¿imagina usted, apreciado lector, a Gabriel Elizondo o a María Bárbara Cepeda enfrentarse a Salazar o Mejía sin sentir ternura política?

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Luis García Abusaíd

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

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