Fueron los vikingos los que se cristianizaron, se casaron con los vencidos, adoptaron las lenguas y las formas de los pueblos conquistados. Es decir, se dejaron absorber y desearon ser absorbidos
El pastor Pedro González Ybarra me preguntó, luego de leer mis anteriores artículos sobre Dinamarca: ¿Qué generará tanta diferencia en las culturas? ¿Los vikingos, con todos sus errores o prácticas matrimoniales, y nuestro México? Esos cuestionamientos me remitieron al libro “Los Vikingos en la Historia”, de F. Donald Logan.
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La recomendación de lectura de este texto me la hizo el doctor Víctor Sánchez Valdés, secretario general de la Universidad Autónoma de Coahuila, cuando le comenté, hace unos años, que mi hija Gaby vivía en Dinamarca. Esta obra editorial sobre los vikingos es una investigación muy bien documentada con una intención muy clara: enderezar el error de pensar que los vikingos fueron sólo unos bárbaros que amenazaron a la Europa continental.
Con pruebas, se destaca el papel protagónico de este pueblo durante la Edad Media en la construcción de una buena parte de la historia de Europa. La literatura, el cine y la televisión han configurado una imagen popular de los vikingos, a quienes muestran como una horda de guerreros del Norte, dedicados a asolar y demoler intentos e iniciativas civilizadoras de Occidente. Logan riñe con esa visión y explica el papel protagónico que los escandinavos jugaron en esta parte del mundo. Sostiene que a mediados del siglo 11, los vikingos ya habían desaparecido de la escena mundial y se habían asemejado a los pueblos que conquistaron.
El autor de este ensayo insiste en que: el “mundo nunca ha visto de nuevo viajeros y colonos similares, ni siquiera los pueblos germánicos de la Völkerwanderung; esto significa que el periodo masivo de desplazamientos humanos entre los siglos III y VI d.C. en Europa ocurrió gradualmente y no a través de enormes distancias. En cambio, los vikingos viajaron miles de kilómetros a través de los mares e incluso por tierra a caballo”. Así, en Inglaterra, Escocia e Irlanda fundaron poblaciones vikingas. Mención aparte merecen Groenlandia e Islandia; en este último país no había población indígena que desplazar. La llegada de los vikingos a estos países es, en cierta medida, la avanzada cultural de la civilización europea. Pero con justa razón se reconoce que los vikingos fueron violentos; las evidencias que existen de la arqueología, la literatura y la historia son irrefutables. Pero Logan se cuestiona: ¿Eran violentos siempre y en todas partes? Si los vikingos eran violentos, como lo fueron en las incursiones y en la toma de tierras, ¿eran acaso más violentos que otros pueblos de la época? Sostiene que no son preguntas fáciles de responder. Por ejemplo, en Irlanda la historia también nos deja constancia de que las guerras tribales y regionales eran parte de su vida cotidiana, mientras que en Inglaterra los reinos anglosajones luchaban frecuentemente entre sí.
También nos deja otra pregunta más, de suma importancia: ¿por qué los vikingos fueron asimilados tan rápidamente por las culturas nativas de las tierras donde se establecieron? Ellos fueron absorbidos por los irlandeses, los ingleses, los franceses, los eslavos y los rusos; los conquistadores vikingos no los convirtieron. Fueron los vikingos los que se cristianizaron, se casaron con los vencidos, adoptaron las lenguas y las formas de los pueblos conquistados. Es decir, se dejaron absorber y desearon ser absorbidos. Tal vez todo esto nos da pistas de lo que ahora son los daneses: un pueblo que, por lo general, en lugar de someter, se asimiló a las otras culturas. Sin duda, todo ello debe ser investigado aún más. También llegaron al norte de Terranova, Canadá.
En América Latina, los españoles nos conquistaron y nos impusieron sus costumbres, religión, lengua y formas de convivencia. Los que nos conquistaron no se asimilaron a nosotros. Esta diferencia es fundamental, porque se violentó totalmente nuestro proceso social y cultural, lo que no sucedió en Europa. En el caso de los españoles, la conquista musulmana, por varios siglos, no les cambió su lengua, religión ni tradiciones. Sin duda, los choques culturales traen sus consecuencias, que conducen a que se generen esas diferencias y comportamientos entre un país y otro. En el caso de los vikingos, transitaron de invasores violentos a colonizadores pacíficos, esto según la información que nos proporciona Logan. No se puede generalizar sobre la imagen de un pueblo sin la información necesaria.

SALVADOR HERNÁNDEZ VÉLEZ
SALVADOR HERNÁNDEZ VÉLEZ es ambientalista, académico, escritor y senderista. Ex Rector de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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