Ambas entidades están en el Top 5 en la llegada de inversiones en este sector, a pesar de la incertidumbre
Aun en un entorno marcado por la incertidumbre comercial y la imposición de aranceles por parte del expresidente estadounidense Donald Trump a sectores estratégicos, Coahuila y Nuevo León se mantienen como dos de los principales polos de atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) automotriz en México, de acuerdo con el Monitor de IED en México (3T-25) elaborado por Monex.
Entre enero y septiembre de 2025, el subsector de fabricación de equipos de transporte captó 8 mil 154 millones de dólares, monto que representó 53.7 por ciento de la IED destinada a las industrias manufactureras, confirmando el peso estratégico del sector automotriz dentro de la economía nacional. Este desempeño se dio pese a la desaceleración industrial y a las presiones arancelarias que han afectado cadenas productivas clave.
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Por entidad federativa, la Ciudad de México concentró el 24.8 por ciento de la IED automotriz, con 2 mil 21 millones de dólares, impulsada por su papel corporativo y logístico.
Sin embargo, el liderazgo industrial del norte volvió a hacerse patente: Nuevo León se ubicó en el segundo lugar nacional, con 927 millones de dólares, equivalente al 11.4 por ciento del total, mientras que Coahuila ocupó la quinta posición, con 847 millones de dólares, lo que representó 10.4 por ciento de la inversión automotriz captada en el país.
Monex destaca que estos resultados confirman la consolidación de clústeres automotrices regionales, particularmente en el norte de México, donde la infraestructura instalada, la cercanía con Estados Unidos y la integración a las cadenas de exportación continúan siendo factores decisivos para la localización de nuevos proyectos y la expansión de plantas existentes.
En términos de origen del capital, la IED automotriz mantuvo una alta concentración en cinco países: Japón, Estados Unidos, Países Bajos, Alemania y Corea del Sur, que en conjunto aportaron 86.6 por ciento de los flujos al sector. No obstante, el reporte advierte una recomposición en la estructura de origen, con una menor participación relativa de Japón y un mayor peso de Estados Unidos, lo que sugiere una alineación regional más estrecha bajo el marco del T-MEC, en respuesta a las tensiones comerciales globales.
La estructura territorial de la IED automotriz evidencia que la mayor parte de la inversión sigue dirigiéndose a regiones donde ya existe un ecosistema industrial consolidado.
Además de la Ciudad de México, Nuevo León y Baja California, entidades como Coahuila se mantienen entre las favoritas de los inversionistas, gracias a su especialización manufacturera y su integración a las cadenas automotrices de Norteamérica.
Pese a las presiones externas, Monex subraya que el desempeño del sector automotriz refleja una resiliencia estructural, apoyada en el nearshoring, la relocalización de procesos productivos y la necesidad de mantener operaciones cercanas al mercado estadounidense.
En este contexto, Coahuila y Nuevo León refuerzan su papel como hubs estratégicos, incluso en un escenario de mayores aranceles y cautela empresarial, consolidándose como piezas clave del mapa automotriz de México.