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No se pudo

Los Tigres se quedaron a nada de meterse en la lista de los equipos más ganadores y que consideran «grandes».

De haber vencido al Toluca, habrían llegado a 9 copas y darían alcance a la supermáquina celeste que no ha sido más veces campeón porque ya sabemos que los Cementeros han vendido varios títulos.

LEE MÁS DEL AUTOR REYNALDO MÁRQUEZ

¿Ocurrió anoche esto en La Bombonera?…

¿Ustedes qué creen?

La estadística dice que Toluca tuvo cerca de un 70 por ciento de posesión de pelota, pero no pudieron reflejar ese rubro en tiros a puerta y anotaciones.

Al principio, Tigres pecó de valiente, fue al frente y provocó la falta de dónde se derivó el tiro libre y el gol del 2-0 global.

Luego aflojaron. Tanto que Toluca se echó encima y se defendieron con todo, formando dos líneas atrás, regalando un latifundio y parapetándose en su área para capear el temporal.

Helinho les rompió la red con un trallazo angulado, inatajable.

Toluca aprovechó que los que cobran piso ahí en medio, Rómulo y Gorri, estaban metidos en el área y los volantes de ataque y delanteros: Bruneta, Láinez, Correa y Gignac, no estorbaban a nadie.

En ese primer tiempo, el silbante hizo un excelente trabajo… durante 10 minutos.

Luego se le hizo bolas el engrudo y dejó que los rojos pegaran a placer. Por lo menos tres rojas dejó pasar con tal aplomo, que parecía un pacto hecho en el escritorio para que Toluca se calara la corona de bicampeón.

Es difícil en ciertos casos diferenciar la incompetencia del cinismo. La ineptitud del descaro. No sabes si es muy tonto o muy listo, y cobró bien por sus servicios el juez.

Luego, comenzó a enrarecerse el ambiente.

Un centro diagonal al área, tres defensores de Tigres se quedaron como estatuas mientras dos choriceros llegaban y uno de ellos la ponía en la red.

Luego, con más desorden, tiraron la línea 40 metros más adelante y ya Toluca espació sus embates.

Tigres con cierta parsimonia, como diciendo: «si llegamos, bien, y si no, a’i lo que salga».

Ya se notaba la fatiga de ambos lados. Bruneta, como suele suceder de tarde en tarde, cuando no tiene ganas de jugar, anduvo caminando y trotecitos de aquí para allá, sin molestar a nadie. Si se la daban bien, si no, ni modo.

Llegó el pitazo final con el 2-2 en el global. En los extras no pasó nada, excepto que los locales seguían despachando empujones, pisotones, codazos, patadas y los Tigres comiendo hierba.

Cuando hablamos de falta de personalidad en un silbante, habría que poner siempre de ejemplo a César Ramos. Un jugador quita una banderola del tiro de esquina para que no le estorbe en el cobro. En lugar de amonestarlo, el señor colegiado va y personalmente coloca la banderola en su sitio. Claro, era un toluqueño.

Luego vinieron los penales y ya conocemos el resultado. Lo más curioso es que, aparte de verlos a algunos un tanto displicentes, a la hora de los tiros penales fallaron cuatro extranjeros. Como que los mexicanos no fueron invitados a la polla.

Tres de ellos argentinos… qué raro. ¿No?.

No creo que hayan aplicado la del DT de los Rojos que apostaba en contra de su equipo…. ¿O sí?

Naaa, no se preocupen.

Nadie se dio cuenta.

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Comentarios
Reynaldo Márquez

Periodista desde hace más de 35 años en el norte de México. Ha colaborado en El Norte, ABC y otros medios.

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

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