Rosa, 60 años.
Queridísime Alex, necesito tu luz.
Mi hermana menor falleció hace un mes por cáncer.
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Vivía en otro estado y no pude viajar a verla. Me enteré por teléfono y no alcancé ni a escuchar su voz por última vez.
Desde entonces no dejo de pensar en eso. No fui al funeral, no tuve fuerzas.
Siento que la fallé, como si mi ausencia hubiera significado abandono. Por las noches sueño con ella. A veces me habla, a veces solo me sonríe.
Cuando despierto, me quedo con la sensación de que me estaba esperando. No sé si son mis ganas de verla o si realmente está ahí.
¿Podré perdonarme por no haber estado con ella en su último momento?
Rosita:
La culpa es el eco del amor cuando no pudo estar presente, no fuiste una mala hermana; fuiste una humana enfrentada a una situación límite.
En tanatología, se llama duelo inconcluso cuando la muerte llega sin oportunidad de cierre o despedida. Pero eso no significa que no haya forma de sanar.
Tu mente sigue buscando ese “último momento”, y tus sueños son la vía por la que tu corazón intenta completarlo.
No son casualidad: son encuentros emocionales donde el alma continúa el diálogo.
Cuando ella te sonríe, te está diciendo que entiende. Que te ama desde donde está.
Puedes crear tu propio rito de despedida. Escríbele una carta con todo lo que le hubieras dicho. Léela al amanecer, la hora en que —según distintas tradiciones espirituales— los planos se comunican con más claridad.
Después guarda la carta o quémala con gratitud, no con dolor.
En astrología, Mercurio simboliza la comunicación entre mundos. Tus sueños son ese puente, Rosita.
No necesitas perdonarte: necesitas aceptar que el amor no siempre llega a tiempo, pero siempre llega.
Tu hermana no se fue sola. Se llevó tu amor, y eso fue más que suficiente.

ALEX K DE LA LLAMA
Artista plástico hipersensible, lector compulsivo del comportamiento y los vínculos humanos. Sus repuestas NO SON desde una formación profesional, son desde la experiencia emocional y el interés superior de siempre desear el bienestar. Abre su corazón no para consulta, sino para el diálogo amoroso... como lo haría un ser querido.
Este texto es responsabilidad total, única y exclusiva de su autor, y el ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx.
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