Monterrey, NL.– La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Monterrey puso en marcha un programa especializado de capacitación dirigido a oficiales, instructores y cadetes de la Policía Regia, enfocado en el manejo adecuado de armamento no letal.
El curso es impartido por ex integrantes de un equipo táctico SWAT de Estados Unidos, quienes comparten experiencia operativa en técnicas de control y neutralización de amenazas con herramientas de menor letalidad. Las sesiones se desarrollan en la Academia de Policía de Monterrey y cuentan con apoyo de traducción simultánea para facilitar la instrucción.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Entrega Monterrey 1,500 Tarjetas Regia Plus en Parque España
La capacitación forma parte de la estrategia municipal ESCUDO, del alcalde Adrián de la Garza, orientada a fortalecer la preparación continua del personal operativo y mejorar los estándares de actuación en materia de seguridad pública.
El entrenamiento está diseñado para corporaciones que emplean sistemas no letales calibre .68, dispositivos que funcionan mediante aire comprimido y disparan proyectiles sin pólvora. Durante las sesiones, los participantes profundizan en técnicas de precisión, evaluación de riesgos y criterios para determinar en qué circunstancias procede el uso de este tipo de herramientas.
El director de Desarrollo Institucional y Carrera Policial, Brisilot Sandoval Sánchez, explicó que el objetivo es aprovechar la experiencia internacional de los instructores para reforzar la toma de decisiones tácticas, así como el reconocimiento de amenazas y la aplicación correcta del uso gradual de la fuerza.
El programa también contempla la revisión del funcionamiento y mantenimiento de las pistolas SALT S2, equipos que lanzan proyectiles con agentes químicos o de impacto diseñado para generar incapacitación temporal. Además, se abordan aspectos como la clasificación de armamento no letal, los distintos tipos de municiones disponibles y su correcta aplicación en escenarios de control de disturbios.
Los participantes recibieron formación en protocolos de seguridad, despliegue estratégico, selección de objetivos y primeros auxilios en casos de exposición a agentes químicos. Al concluir las evaluaciones teóricas y prácticas, los elementos obtuvieron constancia de acreditación.
Con este tipo de adiestramientos, la corporación busca profesionalizar el desempeño policial bajo estándares internacionales y consolidar un modelo de intervención que priorice la reducción de riesgos tanto para la ciudadanía como para los propios oficiales.