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Los jóvenes bromistas

En esta ocasión te platico de una historia, de una travesura, bueno de varias travesuras que realizaron un grupo de jóvenes aquí en nuestra hermosa ciudad de Saltillo.

Desde el mes de febrero de 1957 estos jóvenes empezaron con las bromitas, pero fue hasta dos meses después, en abril, cuando la ciudadanía, más bien los dueños de carros, y la policía se hartaron.

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Estimada y estimado Saltillense, imaginemos aquel pequeño Saltillo, de 1957, con menos de 80 mil habitantes, momento en el cual el área urbana era el centro y algunas colonias y barrios, como la Guayulera, Landín, Santa Anita, el Ojo de Agua, Águila de Oro y otras más.

Los Saltillenses de aquellos años tenían la costumbre de dejar las casas abiertas, sin seguro en la puerta principal, sin llave, a lo mucho con un cerrojo muy sencillo en los mosquiteros. Los autos, carros, camionetas, camiones, vagonetas, vehículos, muebles o coches —pocos la verdad—, a los cuales sus propietarios tampoco les colocaban el seguro; y ni que hablar de las alarmas, pues aún no existían ni para los carros ni para las casas.

Pues bien, un grupo de muchachos, aprovechando que los vidrios de los automóviles estaban bajos, las puertas sin seguro y las llaves colocadas, hacían la travesura para abrir los autos, encenderlos y moverlos unas cuantas cuadras para que el propietario, al volver, pensara que se los habían robado.

Muchos propietarios de autos, camiones, vagonetas o camionetas fueron blancos de estas pesadas bromas.

Pero no vaya a creer que sólo movían carros que estaban estacionados en la vía pública, ¡no! Y para muestra el caso del ingeniero Alonso Alba y Soto, quien el domingo 21 de abril de 1957 llegó a las 9 de la mañana a la delegación de policía, corriendo, sudando y asustado, pues aseguraba que su vagoneta marca Mercury del año de 1951, con placas 32-20-55 había sido robada de la puerta de su propia casa.

Los guardianes del orden, es decir los elementos de la policía, salieron rápidamente de sus instalaciones, las cuales estaban sobra la calle de Bravo, atrás de donde se ubicaba la presidencia municipal, y después de varias horas localizaron la vagoneta del ing. Alba y Soto, que estaba muy bien estacionada en la calle de Guerrero, cerquita de la privada El Caracol, sin que le faltara nada, bueno sólo un poco de gasolina que fue la que consumieron al moverla.

De hecho ese mismo día don Rubén Dávila también se presentó ante la autoridad para poner una denuncia por el supuesto robo de su camión de redilas, afirmando que cuando salió de su casa no estaba su camión, pues por la noche lo había estacionado frente a la puerta de su domicilio. Horas después el camión de redilas marca Ford, año 1956 con placas 33-42-53 fue localizado.

La policía de nuestra hermosa ciudad emitió una serie de recomendaciones, pues la autoridad aseguraba, cosa cierta, que dejaban los autos, carros, camiones, vagonetas o camionetas abiertas, sin seguro, con vidrio abajo y hasta con las llaves puestas.

La misma autoridad aseguró que no se trataba de una banda de robacoches, sino de un grupo de muchachos, con seguridad estudiantes, que sólo hacían bromas muy pesadas además de darle grandes dolores de cabeza a la policía.

Estuve investigando por más casos de este tipo o bien para saber quiénes eran los muchachos, pero no encontré dato alguno. Con seguridad, los jóvenes bromistas crecieron y dejaron de hacer estas pesadas bromas, ojalá ya grandecitos no hayan armado su banda de robacoches.

Esta es una historia de una serie de bromas que se hicieron aquí en nuestra hermosa ciudad de Saltillo.

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Francisco Tobías

Egresado de la UdeC, Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Es también maestro en Administración con Especialidad en Finanzas por el Tec Milenio y actualmente cursa el Master en FinTech en la OBS y la Universidad de Barcelona.

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

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