Las declaraciones recientes del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en las que se refirió públicamente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no pueden entenderse sin considerar el contexto más amplio de la relación bilateral y, sobre todo, el fracaso histórico de la estrategia antidrogas estadounidense.
Una estrategia que, lejos de contener el problema, ha generado efectos devastadores en ambos países y ha fortalecido a organizaciones criminales que hoy representan una amenaza para la seguridad regional.
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México es una nación soberana con instituciones que merecen respeto. La presidenta de la República encarna esa representación del Estado mexicano. Cualquier expresión pública que no reconozca esta investidura debilita la cooperación bilateral y distorsiona la comprensión de un fenómeno que tiene raíces profundas en la sociedad estadounidense.
Una “guerra contra las drogas” que fracasó y se convirtió en una disputa por el mercado
Desde hace más de cinco décadas, Estados Unidos sostiene una estrategia que denomina “guerra contra las drogas”. Sin embargo, los resultados muestran que esta política no logró reducir la disponibilidad de sustancias ilícitas ni la demanda interna. Por el contrario, generó un mercado más violento, más fragmentado y más rentable para las organizaciones criminales.
En México, esta estrategia —impulsada con fuerza desde 2006— produjo cientos de miles de homicidios y una expansión territorial de grupos criminales que encontraron en la militarización un incentivo para disputar regiones completas. La evidencia demuestra que la llamada “guerra contra las drogas” no desmanteló el mercado: lo transformó en una competencia feroz por su control.
El flujo de armas desde Estados Unidos: el combustible de la violencia
Mientras México enfrenta los efectos de esta violencia, Estados Unidos mantiene un sistema que permite la compra masiva de armas de alto poder, muchas de las cuales terminan en manos de organizaciones criminales en México. La asimetría es evidente: México combate organizaciones armadas con rifles, fusiles y equipo táctico que no se fabrica en nuestro país.
La discusión pública en Estados Unidos rara vez reconoce esta responsabilidad. Sin embargo, sin el flujo constante de armas estadounidenses, la capacidad de fuego de los grupos criminales sería radicalmente distinta. La violencia no se explica solo por las drogas: se explica por las armas que cruzan la frontera con facilidad.
El fracaso interno de la estrategia estadounidense: una demanda que no deja de crecer
La crisis de adicciones en Estados Unidos es el motor real del mercado. Ninguna organización criminal podría sostenerse sin millones de consumidores al norte de la frontera. Los datos oficiales muestran la magnitud del problema:
- En 2024, Estados Unidos registró 79,384 muertes por sobredosis, según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud del CDC.
- Aunque hubo una disminución respecto a años previos, el país venía de un pico histórico cercano a 115,000 muertes anuales durante la pandemia, de acuerdo con reportes federales.
- La crisis de opioides sintéticos —principalmente fentanilo— sigue siendo una de las principales causas de mortalidad por lesiones en adultos en ese país.
La demanda estadounidense no solo no ha disminuido: ha crecido y se ha diversificado. El mercado interno exige enormes cantidades de estupefacientes, lo que convierte a Estados Unidos en el principal consumidor mundial y, por tanto, en el principal motor económico del narcotráfico.
Sin consumidores, no hay mercado. Sin mercado, no hay cárteles.
El daño colateral en México: fortalecimiento de cárteles y penetración institucional
El fracaso de la estrategia estadounidense ha tenido efectos devastadores en México. La presión militar, la fragmentación de grupos criminales y la disponibilidad masiva de armas estadounidenses generaron un ecosistema donde diversas organizaciones criminales no solo disputan territorios, sino que han logrado infiltrarse en estructuras locales de gobierno, seguridad y economía.
Este fenómeno no es producto exclusivo de fallas mexicanas. Es consecuencia directa de:
- La demanda masiva de drogas en Estados Unidos.
- El flujo constante de armas desde ese país hacia México.
- La ausencia de controles efectivos en el mercado financiero estadounidense que permite el lavado de dinero.
- La externalización de los costos de su propia crisis interna hacia territorio mexicano.
La corresponsabilidad del gobierno estadounidense es innegable.
México: soberanía, dignidad y cooperación responsable
México ha pagado un costo altísimo por una estrategia que no diseñó y que no controla. La cooperación bilateral debe basarse en el respeto mutuo, la corresponsabilidad y el reconocimiento de que la seguridad hemisférica no se construye con declaraciones unilaterales, sino con políticas integrales que atiendan:
- La demanda de drogas en Estados Unidos.
- El tráfico de armas hacia México.
- El lavado de dinero en ambos países.
- La regulación de precursores químicos a nivel global.
- La construcción de instituciones civiles fuertes en México.
La presidenta de México representa al Estado mexicano y merece el trato institucional que corresponde a su investidura. La dignidad de México no es negociable.
Una visión desde Coahuila
Desde Coahuila, un estado fronterizo que conoce de primera mano los efectos de esta dinámica, es evidente que la seguridad no puede construirse desde la estridencia ni desde la simplificación. Requiere inteligencia, cooperación y respeto. La narrativa que responsabiliza a México de la crisis estadounidense no solo es injusta: es ineficaz.
México ha demostrado que puede actuar con firmeza y responsabilidad. Lo que exige es un trato digno, una cooperación equilibrada y el reconocimiento de que la crisis de drogas en Estados Unidos es, ante todo, un problema estadounidense.

Jaime Martínez Veloz
Luchador social, politólogo, incómodo al poder, ex legislador.Presidente del Centro de Estudios y Proyectos para la Frontera Norte “Ing. Heberto Castillo Martínez”.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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