Cada éxito de la presidenta Claudia Sheinbaum es tomado por los detractores de la 4T (partidos, sectores de la prensa y élites políticas y económicas) como un agravio. Pues les recuerda su fracaso e incapacidad para afrontar a un Gobierno cuya fuerza se basa en el respaldo popular, y su estabilidad no depende de acuerdos cupulares.
La captura y muerte del líder del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», el 22 de febrero, tras un enfrentamiento con las Fuerzas Armadas, es reconocido por tirios y troyanos como el mayor golpe contra el narcotráfico en lo que va del sexenio.
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Los críticos del Gobierno interpretan el hecho como un punto de inflexión: el abandono de la política de «abrazos» de Andrés Manuel López Obrador, y el regreso a los balazos de Felipe Calderón, que provocaron una espiral de violencia sin fin.
Analistas у opositores de derecha aconsejaron a la presidenta Sheinbaum aprovechar el momentum para desligarse de una vez por todas de su «incómodo» predecesor.
El mismo anzuelo lanzado desde que asumió el poder, pero esta vez con el disfraz de halago y no de advertencia sobre las consecuencias de no romper con el caudillo.
La jefa de Estado y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, han evadido una y otra vez la trampa.
La estrategia, reiteran, es la misma, pero profundizada con reformas que en el sexenio anterior no se aprobaron por falta de mayoría calificada en el Congreso, para ampliar las facultades de la SSPC y la Guardia Nacional.
En su columna «La batalla impostergable», Jesús Silva-Herzog Márquez dice: «La muerte de la cabeza de la organización criminal más poderosa de México deja constancia de la determinación de la presidenta Sheinbaum de poner fin a los apapachos que su antecesor ofrecía a los criminales. En la demagogia del populista, los criminales eran víctimas de un modelo económico. |…] En el momento en que el país ofreciera oportunidades y tuvieran un Gobierno limpio, las cosas cambiarían, los sufridos delincuentes cambiarían las armas por los empleos dignos. La fórmula de ‘atender las causas’ era el mantra de la renuncia, sino es que de la complicidad. El cobijo de esos abrazos entregó el país a los despiadados» (Reforma, 23.02.26).
«La muerte de Nemesio Oseguera, el Mencho, es el triunfo más importante del Gobierno mexicano en mucho tiempo en la guerra contra el crimen organizado. El cártel Jalisco Nueva Generación es una de las organizaciones criminales más poderosas de México, quizá la más fuerte y ciertamente la de mayor crecimiento. |…] Las autoridades estadunidenses consideran hoy al CJNG como la mayor amenaza criminal para su país. Hoy, el Gobierno de Sheinbaum parece haber logrado el mayor golpe posible en esta guerra inacabada contra las drogas», escribe Sergio
Sarmiento en la misma edición.
Silva-Herzog reconoce la decisión de Sheinbaum de «distanciarse de esa parte de la siniestra herencia del patriarca. La Presidenta sigue cargando con buena parte del paquete ruinoso de López Obrador, pero en esta área el deslinde es evidente. No es necesario escuchar una declaración formal de la Presidenta que marque el fin de la permisividad».
Sarmiento, por su parte, advierte de las secuelas por el descabezamiento de un líder criminal desde que Calderón le declaró la guerra al narco: «reacciones violentas y guerras intestinas. |.] ‘El Mencho, el líder que parecía invencible, ha sido abatido. La hidra, esa serpiente de muchas cabezas, sigue viva».
La violencia generará siempre más violencia.

Gerardo Hernández
GERARDO HERNÁNDEZ es periodista desde hace más de 40 años en Coahuila. Director General de Espacio 4.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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