El desacuerdo de los mexicanos con que Estados Unidos emplee fuerzas militares en el país para combatir a los cárteles está en su punto más alto desde que inició la gestión de Sheinbaum.
El año arrancó con todo. Las acciones ordenadas por Donald Trump en Venezuela, acompañadas por una retórica acorde que se extiende a ese y otros ámbitos (Colombia, Groenlandia, México…), parecen tener al mundo en vilo, o ciertamente expectante.
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Da la impresión de que Trump, quien solía ser incierto y sorpresivo, ahora que anuncia sus planes o intenciones, que las telegrafía con claridad a la opinión pública, sigue siendo incierto y sorpresivo, en buena medida porque se trata de acciones que, aunque anunciadas, no terminan de creerse.
Por lo pronto, la encuesta de EL FINANCIERO sobre las acciones militares en Venezuela, publicada el martes pasado, reveló que la mayoría de la opinión pública mexicana no vio justificación en lo sucedido y expresó un rechazo a la intervención de Estados Unidos en el país sudamericano.
Quizás esto no sea un fenómeno solamente de México; es probable que el rechazo sea mucho más amplio a nivel regional, e incluso mundial, aunque ya es mera especulación.
Lo cierto es que, en nuestra cultura política, en la que el lema juarista del respeto al derecho ajeno es la paz, la detención de Maduro parece haber calado, independientemente de las simpatías o antipatías hacia el ahora depuesto presidente.
También calan las declaraciones de Trump sobre seguir con otros liderazgos de la región.
Leí alguna crítica a la encuesta de EF, en el sentido de que la pregunta de si se justifican o no las acciones militares evoca un aspecto moral irrelevante en el asunto.
Pero en política se aplica siempre un sentido moral, aquel de si “el fin justifica los medios”.
Suponiendo que el fin es Make America Great Again, el medio podría perfectamente justificarse desde el punto de vista de Trump y su gobierno.
Desde otras perspectivas no, incluida la de la mayoría de las y los mexicanos.
Como en todo sondeo, el rechazo a las acciones militares de Estados Unidos no es pareja entre los diversos segmentos de la opinión pública en el país.
La postura de que no se justifican fue más alta entre mujeres, gente de mayor edad, de menor escolaridad y políticamente identificada con la izquierda.
Y en coherencia con ello, eso mismo se observa en el rechazo a la intervención armada en Venezuela: el rechazo fue mayor entre mujeres, personas de mayor edad, de menor escolaridad y de izquierda.

Según la encuesta, el rechazo fue menor a 50 por ciento entre jóvenes, personas con mayor escolaridad y simpatizantes de derecha.
Se decantan posturas, mientras que el año sigue su marcha casi frenética. A las acciones en el plano internacional se sumaron las imágenes del ICE al interior de Estados Unidos, ejerciendo la fuerza de una manera que, a pesar de cierta normalización de la violencia, ha dejado sorprendidos a propios y extraños.
Para México, la dirección que están tomando las cosas debe haber prendido alarmas en Palacio Nacional.
Mientras que Trump telegrafía una vez tras otra su intención de combatir a los grupos criminales en el país, la presidenta Sheinbaum queda en una fuerte disyuntiva entre la pragmática cooperación y el principio de soberanía nacional, otro rasgo fuertemente arraigado en la cultura política del país.
La encuesta sobre aprobación presidencial de EL FINANCIERO, publicada el pasado lunes, mostró que el desacuerdo con que Estados Unidos emplee fuerzas militares en el país para combatir a los cárteles está en su punto más alto desde que inició la gestión de Sheinbaum: 80 por ciento. Solamente el 18 por ciento apoya ese escenario.
Hace un año, en enero de 2025, las proporciones eran 65 y 37 por ciento, respectivamente.
La presidenta ha tomado la primera postura, ante lo cual habría que esperar más presiones retóricas de Trump. Otro tipo de presiones son poco visibles en la opinión pública, pero seguramente las hay.
ALEJANDRO MORENO es profesor del Departamento de Ciencia Política del ITAM y vicepresidente de la World Values Survey Association. Actualmente es Consultor/Director de Encuestas y Estudios de Opinión de El Financiero.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
