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El ‘Súper Peso’

Desde hace algunos meses se ha hablado del “Súper Peso” debido a la apreciación que ha tenido nuestra moneda ante el dólar norteamericano.

A mediados de enero de 2026 el tipo de cambio nominal, según datos de Banxico, es de 17 pesos con 65 centavos por dólar, una cifra ¿para presumir?, considerando que en abril del 2020 por cada dólar pagábamos 25 pesos con 78 centavos, o bien los 20 pesos con 35 centavos que se requerían el 20 de noviembre del 2018 para obtener un dólar.

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El tener una moneda que se aprecia, es el término que se utiliza en la economía para el momento en que una moneda aumenta su valor cuyo valor ante otra moneda, la cual llamamos divisa, tiene como la misma moneda; dos caras. Una favorable y otra “desagradable”.

Cuando una moneda aprecia su tipo de cambio nominal, es decir cuando pagamos menos pesos por una divisa, en México generalmente hablamos de pesos por dólar, se abaratan los productos que importamos, no sólo de EEUU sino del mundo entero, ya que el comercio internacional se realiza, generalmente, con el uso de la moneda norteamericana. Además, se logra contener la inflación, por supuesto, haciendo que los precios aumentan más. La deuda externa, que se maneja en divisas y no en pesos, disminuye. Por si fuera poco, el tener una moneda que se aprecia ocasiona un efecto magnético para las inversiones indirectas, es decir en activos financieros.

Por el otro lado tenemos los daños que se obtienen por la apreciación de una moneda; como lo es el encarecimiento de los productos nacionales en el extranjero, lo que ocasiona que las exportaciones se reduzcan; las remesas bajan, ya que los trabajadores mexicanos en el extranjero envían la misma cantidad de divisas (dólares) y los mexicanos en nuestro país reciben menos pesos; la inversión extranjera directa, que genera empleos directos, se reduce, ya que es más caro invertir; siendo todo esto un factor determinante para el riesgo del crecimiento económico y de la generación de empleos.

En nuestro país el tipo de cambio, principalmente, depende de dos factores, primero la oferta y la demanda, cuando demandamos más dólares su precio (tipo de cambio) aumenta, cuando necesitamos menos dólares sucede lo opuesto; además de la intervención del Banco de México, que puede utilizar las reservas internacionales para intervenir en el mercado y así evitar que el dólar aumente o disminuya más de los conveniente para la economía nacional.

Contar con una moneda que le gana “terreno” al dólar norteamericano sólo es una ilusión si no se logra aumentar el poder adquisitivo de los integrantes de la economía. Nuestra fortaleza económica es generada por las políticas públicas, por las decisiones del Banco de México, pero sobre todo por el trabajo de clase, valga la redundancia, trabajadora de este país.

Ojalá la “kriptonita” siga escondida en su caja de plomo.

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Francisco Tobías

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

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