Yo sé que hay gente que tiene muy idealizado al chavismo, pero cualquier venezolano fuera del oficialismo dice que el país está controlado por el ejército, que a su vez ha pactado con grupos del crimen organizado tejiendo redes de macrocorrupción que se triangulan con el petróleo.
Eso no convierte a Maduro en un narcotraficante, del mismo modo que no convierte a Sheinbaum en una.
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Los países que sufren la desgracia de ser proveedores de drogas ilegales del mercado estadounidense se enfrentan al efecto corruptor de uno de los negocios más lucrativos en la historia de la humanidad.
Acusar a Maduro de narcotraficante es descabellado y abre la puerta a que se haga lo mismo con Petro y Sheinbaum.
Porque si bien la presidenta muy posiblemente no es parte de las macro-redes de corrupción del crimen organizado, es imposible que no sepa que varios miembros de su partido y sus fuerzas de seguridad están metidos de fondo. Solo pactando con esos actores siniestros pudo llegar y puede conservar el poder.
Hay que estar en alerta máxima si es que la agenda imperial incluye poner a gobiernos de ultraderecha en todo el continente.
YA NADA
El Nobel de la Paz que en algún momento significó esperanza para los países cuyos galardonados eran receptores, ya no significa absolutamente nada tras su alineamiento con el fascismo.
La decision de darselo a Corina Machado fue doblemente patetica. La señora pedia a gritos la intervencion extranjera para derrocar a Maduro, algo que ella y la oposición no lograron hacer por ninguna vía, debido al respaldo popular que aún tenía el chavismo.
Pero ya que ocurrió lo que ella esperaba, Trump la tiró a la basura porque sintió que ella le robó el premio. A qué espectáculo más grotesco se prestaron los tipos que otorgan el Nobel. Mejor que lo eliminen. Hemos regresado a la ley de la selva y solo conoceremos la paz de los sepulcros.
SIN CADUCIDAD
Los reclamos históricos no caducan. Propongo que como parte de la defensa mexicana contra el fascismo anaranjado se articule simbólicamente como ofensiva. Lancemos el movimiento MAMA, Make America Mexico Again.
Que nos devuelvan todo el territorio robado, que heredamos de la Nueva España, por el que nuestros mártires de la independencia lucharon sin distinciones, porque cuando emprendieron su lucha no pensaron en fronteras, Nueva España era una sola y la querían liberar de la metrópoli.
Ese territorio, que si bien pertenece y siempre pertenecerá a los pueblos indígenas, fue reconocido por los poderes occidentales y por los Estados Unidos como parte de México, y así es como le fue robado a sangre y fuego.
¿Cuál sería el propósito de una medida que suena fuera de lugar? Uno, que todo mundo se entere que la mitad de el imperio se asienta sobre tierra robada y que si existiera el derecho internacional se le debería restituir a su población originaria.
Que nos devuelvan absolutamente todo lo que nos han robado a los pueblos de América Latina, que ha sido y sigue siendo demasiado. Que se entienda que la riqueza imperial no es fruto de su ficticia superioridad racial, sino de sus despojos y su infinita capacidad para la violencia extrema.

Adela Cedillo
Doctora en Historia de América Latina por la Universidad de Wisconsin-Madison Es licenciada en Historia y maestra en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha publicado artículos en revistas indexadas y de divulgación y capítulos en obras colectivas sobre la guerra sucia mexicana, las organizaciones armadas revolucionarias, los derechos humanos y la guerra contra las drogas. Tw @Eliseirena
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autora, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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