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El factor Jericó

Son las 5:45 de la tarde del lunes 19 de enero de 2026. Camino apresurado con decenas de personas rumbo a la velaria del Biblioparque Norte de Saltillo. Llego al lugar y observo un ánimo celebratorio y festivo para presenciar el Primer Informe de Jericó Abramo Masso, diputado federal priista por Coahuila.

¿Cuántos de los asistentes, me preguntaba, recordarán que el mismo Jericó construyó e inauguró este Biblioparque en 2013, cuando era alcalde de Saltillo? Igual, el primer mensaje político de la tarde estaba claro: Abramo nos invitaba a su casa para escucharlo, en el sentido figurado del término.

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Soplaba un aire frío cuando arribaron el gobernador Manolo Jiménez Salinas y Jericó. La temperatura del ambiente subió de inmediato con su presencia: abrazando, saludando, besando o tomándose la selfie con los ahí presentes. Todo parece indicar, al día de hoy, que el sistema inmunológico de ambos políticos resistió, valiente, los virus y bacterias compartidos por al menos 200 personas que, desde la primera lideresa hasta el último empresario, emocionados y encandilados, se acercaron a ellos.

Mientras ocurrían los arrumacos con sabor a ciudadano –no a pueblo, porque Morena ya se apropió del término–, desde distintas bocinas sonaban canciones de Los Invasores de Nuevo León, que Jericó cantaba con su señor padre, don Dante Abramo, fallecido en febrero de 2025, en fiestas familiares y con amistades.

Las escuché con atención para hilar el segundo mensaje político de la tarde: esta estrofa es dedicada a Rubén Moreira, presente en el Informe portando una chamarra capitonada, marca Burberry, color verde aguacate, con un costo de 32 mil 990 pesos: “Yo sé que te pegaron y muy fuerte/ Yo sé que es muy profundo tu dolor/ ¿Quién te manda a querer (la gubernatura) profundamente?/ Ahora pagas el precio del amor” (canción “Aguanta Corazón”).

La segunda resume una pregunta que Jericó se ha hecho desde 2018 respecto a su derecho a contender por la gubernatura de Coahuila y que ha intercambiado por una férrea disciplina institucional: “Cielo, ¿por qué te me nublas/ cuando más quiero mirarla?/ Cielo, ¿por qué me la escondes/ entre relámpagos y agua?” (canción “Cielo”).

Y la tercera va directa al gobernador Manolo Jiménez: “(Estamos tú y yo, Manolo) unidos como cadenas/ eslabón por eslabón (canción ‘Eslabón por Eslabón’)”.
Seguro don Dante, desde algún lugar, sólo sonreía.

Mientras Jericó presentaba su informe miraba a los presentes en las primeras filas. Marcelo Torres, también diputado federal panista por Coahuila, lucía avergonzado por el nulo trabajo que él y sus compañeros de partido, también diputados, Guillermo Anaya y Theo Kalionchiz, han hecho por Coahuila. Rubén Moreira y Carolina Viggiano parecían confundidos: son insufribles. ¿Acaso esperaban algo más que un aplauso de mera y ramplona cortesía?

El empresario Ernesto López de Nigris aparentaba molestia por estar “ensangüichado” entre Viggiano y Óscar Pimentel, secretario de Gobierno, en primera fila.
Tres de los cuatro candidateables a la gubernatura del grupo político de Manolo –Federico Fernández, Gabriel Elizondo y Luz Elena Morales– estaban, al compararse con Jericó, en una suerte de “shock generacional”. Porque ninguno de ellos tiene la experiencia administrativa, política y electoral de Abramo. Sólo Javier Díaz, compadre de Jericó, aunque lejano, está más cerca. Y por ello se miraba más relajado y hasta sonriente cuando Jericó, al final de su informe, presentó y agradeció a su familia, incluido su perro Bimba. Y rindió homenaje a su señor padre.

Más allá del “shock generacional”, Diego Rodríguez, secretario de Operación Política del PRI estatal, anticipó, desde hace tiempo, que Jericó sería un factor crucial en la sucesión gubernamental de 2029. Y tenía razón. Por ello, la pregunta que flotaba en su mente, durante el informe, era una: es imposible cuestionar la lealtad y coordinación institucional que existe entre Jericó y Manolo; mucho menos, su capacidad y experiencia. Por ello, ¿cómo desatar este nudo gordiano –no por gordo, sino por complejo y casi imposible– apuntalando la gobernabilidad y fortaleciendo el proyecto político del gobernador, incluyendo a Jericó?

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Luis García Abusaíd

Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx

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