La alternancia en los estados —paso que sólo Coahuila no se ha atrevido a dar— no ha logrado combatir la venalidad a fondo. El alineamiento del Poder Judicial de la Federación, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana resulta fundamental para alcanzar ese propósito.
El poder de los gobernadores y de los grupos de interés les permitió influir en el Congreso federal y en la administración e impartición de justicia.
LEE MÁS DEL AUTOR GERARDO HERNÁNDEZ
Salvo casos como los de Javier Duarte (Veracruz) y Roberto Borge (Quintana Roo), cuyos excesos obligaron a su protector Enrique Peña Nieto a expatriarlos de Guatemala y Panamá, los mandatarios detenidos después de la alternancia son apenas un puñado.
La nómina se reduce a Andrés Granier (Tabasco), absuelto tras cinco años de prisión; Rodrigo Medina (Nuevo León), quien apenas pisó el Penal de Topo Chico; y Jaime Rodríguez (primer Gobernador independiente, del mismo estado), puesto en libertad antes de ser exonerado del delito de abuso de autoridad.
Asimismo figura César Duarte (Chihuahua), recapturado por la FGR de Ernestina Godoy, el 8 de diciembre, e internado en el penal del Altiplano donde antes había sido recluido Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y presunto líder del grupo «La Barredora».
También pasaron por allí Joaquín «El Chapo» Guzmán, para fugarse, Rafael Caro Quintero y Miguel Ángel Treviño Morales (el «Z-40»), los tres ya extraditados.
Los privilegios que la gobernadora María Eugenia Campos (PAN) le concedió a Duarte en el penal chihuahuense de Aquiles Serdán, por haber sido su jefe en el Congreso local, terminaron.
La sociedad demanda que los políticos sientan el rigor y las privaciones impuestas a los delincuentes de a pie, aun cuando, como Duarte, tengan dinero de sobra.
El que robó a los chihuahuenses para enriquecerse de manera obscena. ¿Cuándo pondrá atención la fiscal Godoy en Coahuila por los abusos, acaso más graves e impunes, cometidos durante el moreirato? ¿Por qué el silencio de Morena y el PAN, primero en pedir castigo?
Mientras la FGR y la líder de Morena, Luisa María Alcalde, responden y actúan, el exgobernador de Nayarit, Roberto Sandoval (PRI) permanece en prisión y afronta un nuevo proceso por lavado de dinero (156 millones de pesos).
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ya lo había vinculado con el cártel de Jalisco Nueva Generación. «Funcionarios como Roberto Sandoval Castañeda (…) se enriquecen cruelmente a expensas de sus conciudadanos, ya sea que estén recibiendo sobornos de organizaciones de narcotráfico o participando en una variedad de otras actividades ilícitas, estos y otros funcionarios corruptos se enfrentarían a graves consecuencias, incluido el aislamiento del sistema financiero de los Estados Unidos», señaló la exsubsecretaria de Terrorismo e Inteligencia, Sigal Maldenker (Wikipedia).
Postulado para gobernador cuando Humberto Moreira era líder del PRI, Sandoval, más pedestre, siguió el ejemplo de su predecesor, Ney González, cuya extradición a México está en curso después de permanecer cuatro años prófugo. Antonio Chavarría García (PAN) hizo la vista gorda frente al cúmulo de cargos contra González у Sandoval.
La alternancia en Nayarit, con Miguel Ángel Rivera (Morena), permitió que la justicia alcanzará a los dos. El brazo de la FGR también puede llegar a Coahuila donde ocurrió uno de los casos de corrupción más graves, vergonzosos у sonados de la historia.

Gerardo Hernández
GERARDO HERNÁNDEZ es periodista desde hace más de 40 años en Coahuila. Director General de Espacio 4.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
MÁS EDITORIALES, ARTÍCULOS Y REFLEXIONES EN ASÍ DICE