Desde hace milenios, el oro es considerado como el activo de refugio por excelencia. Cuando el mundo tiembla, el oro brilla. Y hoy está brillando más que nunca.
De manera reciente el precio de este metal precioso ha aumentado hasta niveles históricos, esto debido a motivos no sólo económicos sino también geopolíticos, en cuya combinación; de ambos factores, podemos darnos cuenta que el sistema financiero y económico del mundo se encuentra en una incertidumbre, casi total.
LEE MÁS DEL AUTOR FRANCISCO TOBÍAS
El precio del oro no sube por casualidad. En realidad es el resultado de distintas señales que se producen en el mercado, como lo es la inflación, la incertidumbre geopolítica, la pérdida de valor y confianza en el dólar norteamericano, aunado a las tasas de interés.
En palabras más sencillas y claras, la realidad es que el precio de oro ha aumentado tanto, siendo esto un reflejo del nerviosismo que se vive en el sistema económico mundial.
Podríamos pensar que el aumento en el precio del oro, sólo afecta a aquellos inversionistas “sofisticados” pero la realidad es muy distinta, ya que cuando el precio del oro aumenta, las inversiones productivas disminuyen, las empresas posponen proyectos, reduciendo la generación de empleos incluso reduciéndolo.
Además los precios de los productos relacionados a este metal precioso aumentan, y no sólo me refiero a la joyería sino también a componentes tecnológicos.
Por si fuera poco el aumento en precio del oro ocasionará un aumento en las tasas de interés, provocando que los créditos sean más caros, generando menor consumo.
Para el ciudadano común, la lección no es salir corriendo a comprar oro, sino entender el contexto: diversificar ahorros, evitar sobreendeudamiento en periodos de tasas elevadas y fortalecer finanzas personales.
En México existen opciones para invertir en oro físico, fondos cotizados o instrumentos vinculados al precio internacional. Sin embargo, su función dentro de un portafolio debería ser prudente y complementaria.
Más importante que comprar oro es fortalecer la educación financiera evitando el sobreendeudamiento, construyendo un fondo de emergencia, además de diversificar inversiones y aprovechar los instrumentos que sí generen rendimiento real.
Debo de ser claro y enfático al señalar que cuando el precio del oro aumenta o el oro es caro no significa crisis inminente, pero si es una señal de que debemos de andar con cautel.
Porque cuando el oro brilla demasiado, lo que realmente está reflejando es la sombra de la duda global.

Francisco Tobías
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autor, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
MÁS EDITORIALES, ARTÍCULOS Y REFLEXIONES EN ASÍ DICE