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COAHUILA Y NL, ENTRE LOS SIETE DONDE MÁS CAYERON LAS REMESAS

Ambas entidades reportaron contracciones de al menos 10%, una cifra superior al 4.6% del promedio nacional 

Coahuila y Nuevo León se ubicaron en 2025 dentro del grupo de los siete estados con las mayores caídas anuales en el flujo de remesas del país, en un contexto de debilidad generalizada de estos recursos que cerraron el año con su peor desempeño desde 2022, de acuerdo con cifras del Banco de México, así como análisis de Banco Base y Grupo Financiero Monex.

De acuerdo con estadísticas analizadas por Banco Base, Coahuila registró una contracción anual de 10.25 por ciento en la recepción de remesas, mientras que Nuevo León presentó una caída aún más pronunciada de 12.84 por ciento.

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Con estos resultados, ambas entidades se colocaron entre las más afectadas a nivel nacional, sólo detrás de estados como Tabasco (-13.50 por ciento), Sonora (-14.06 por ciento), Sinaloa (-16.61 por ciento), Ciudad de México (-17.01 por ciento) y Estado de México (-20.36 por ciento), este último con la mayor disminución del país.

El deterioro no sólo se reflejó en los montos recibidos, sino también en el poder adquisitivo de las remesas. En Coahuila, éste cayó 9.44 por ciento, mientras que en Nuevo León la pérdida fue de 11.66 por ciento, lo que implica un menor impacto real de estos recursos sobre el consumo de los hogares, aun cuando siguen representando una fuente relevante de ingresos para miles de familias. En contraste, algunos estados mostraron un desempeño más favorable.

De acuerdo con datos difundidos por Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, Baja California encabezó el crecimiento nacional con un alza de 22.23 por ciento en el flujo de remesas durante 2025. En términos de participación, Guanajuato (8.93 por ciento), Michoacán (8.73 por ciento) y Jalisco (8.33 por ciento) concentraron la mayor proporción del total nacional, confirmándose como las entidades con mayor dependencia de estos recursos.

A nivel nacional, las cifras confirman un cambio de tendencia. Durante 2025, los ingresos por remesas ascendieron a 61 mil 791 millones de dólares, lo que representó una caída anual de 4.6 por ciento, su menor nivel desde 2022, según el reporte de Monex titulado “Remesas cierran el año en terreno débil”.

Aunque en diciembre se observó un incremento anual de 1.9 por ciento, el desempeño no logró revertir la debilidad acumulada de los últimos meses.

Un elemento clave detrás de este comportamiento fue la fuerte reducción en el número de operaciones. En 2025 se realizaron 155.74 millones de envíos, el menor registro desde 2022, con una disminución de 9.03 millones de operaciones respecto a 2024.

Esta caída superó incluso la observada durante la crisis financiera de 2009, cuando el retroceso fue de 5.9 millones, convirtiéndose en la mayor contracción en el historial de remesas. A pesar de ello, la remesa promedio se ubicó en 396.76 dólares, con un crecimiento de 0.97 por ciento, lo que compensó parcialmente la baja en volumen.

El análisis de Monex advierte que en el cuarto trimestre de 2025, los ingresos por remesas se redujeron 1.9 por ciento anual, siendo la primera contracción trimestral desde 2012. Además, el flujo acumulado de los últimos doce meses mostró retrocesos consecutivos de julio a diciembre, una señal de deterioro que no se observaba desde 2013.

Hacia 2026, el panorama luce retador. Monex anticipa que la evolución de las remesas seguirá condicionada por el enfriamiento del mercado laboral en Estados Unidos, un entorno migratorio más restrictivo y un contexto político-económico incierto.

Si bien el mayor monto promedio por envío ha amortiguado parcialmente la caída, la reducción en el número de operaciones y la pérdida de poder adquisitivo continúan presionando el consumo privado, especialmente en las entidades que ya resienten una disminución significativa de estos recursos.

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