Coartada para la derrota
Donald Trump no le disparó a nadie en su primera campaña para saber si, como fanfarroneó, ni un solo votante le habría vuelto la espalda. En su lugar detonó una arma más poderosa y letal: la lengua; y en efecto, no perdió un solo elector, sino legiones. Pues en las elecciones del 8 de noviembre … Leer más