Precisamente un dia como hoy, pero por fortuna ya hace veinte años, en Coahuila, con la explosión en la mina Pasta de Conchos se consumó un crimen industrial que le costó la vida a 65 mineros.
Germán Larrea Mota Velasco, el segundo hombre más rico de México, director ejecutivo de Grupo México, arropado por las autoridades federales, llamándolos por sus nombres primero Vicente Fox y después por Felipe Calderón, logró que «el accidente» pasara como tal, una desgracia más en una comunidad históricamente acostumbrada a lo que naturalmente pasa en las minas.
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Aunque en esa ocasión hubieran muerto 65 jefes de familia, por falta de mantenimiento y estricta aplicación y cuidado de la seguridad laboral para este tipo de fuentes de trabajo se hacian necesaria y urgentes observación.
Han sido 20 años de impunidad porque a punto estoy de apostar que en ese lapso nada se ha hecho por la seguridad laboral en ese tipo e inclusive en otras industrias se haya hecho algo por la seguridad de los trabajadores mineros.
La Federación sigue pagando altas nóminas en las delegaciones federales de secretarias del trabajo y previsión social qué en los estados, tienen, pero desatienden, la obligación de vigilar que en términos de seguridad, las minas operen al centavo.
Pero todo sigue igual a veinte años del espantoso crimen industrial en Pasta de Conchos: ¿Visualizan a los 65 mineros gritando que les abrieran para dejar la mina, para salir a la vida?
Una imagen dantesca al interior, viendo aquel minero, como moria primero al companero y era eso lo que lo esperaba en los siguientes instantes a él mismo y lo que vivirian el resto de los mineros aún respirando.
Además de German Larrea Mota Velasco, el más alto ejecutivo de Grupo México y un sistema que arropas y apapacha a los billetudos empresarios mineros son los culpables de la muerte de 68 mineros que dejaron sin su protección a sus respectivas familias.
Hoy se recuerda el 20 aniversario de la tragedia que ni siquiera sirvió para que se regularizara la seguridad de las minas y Germán Larrea sigue hinchándose de billetes y un desacreditado sistema que sigue de oídos sordos por no defender ni exigir, demandar a los empresarios mineros, la mínima seguridad de sus trabajadores.

MARÍA GUADALUPE DURÁN
Periodista con más de 45 años de experiencia.
Este texto es responsabilidad única, total y exclusiva de su autora, y es ajeno a la visión, convicción y opinión de PorsiAcasoMx
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